Deportes

¿Lanzará para el Bóer?


El Nuevo Herald

Maels Rodríguez fue un pelotero de grandes hazañas.
En 1999 su nombre iluminó el universo beisbolero al propinar el primer juego perfecto en toda la historia de la pelota amateur cubana. Ocho años después de aquella gesta, la vida le impone el mayor desafío de su carrera como lanzador: recobrar la confianza en su brazo y volver por la puerta grande.
Casi recuperado de una cirugía artroscópica practicada en su hombro derecho en junio de 2006, Rodríguez tratará de probar fortuna en alguna de las ligas invernales del continente, en la búsqueda de adquirir sin prisa su acostumbrada velocidad y cimentar paso a paso su mayor anhelo deportivo: debutar algún día en las Grandes Ligas.
“'Tengo mucha confianza en mi regreso al terreno de pelota, y me siento muy bien físicamente. He seguido al pie de la letra el plan elaborado por Miguelito Valdés, quien ha coordinado y seguido de cerca toda mi recuperación”, expresó Rodríguez.
Valdés, técnico del equipo nacional antillano por muchos años y residente en estos momentos en Tampa, es el encargado de tratar de insertar a Maels en cualquiera de las ligas que se juegan en Dominicana, Venezuela, México y Nicaragua.
“Tengo muchas posibilidades de lanzar en Nicaragua en enero de 2008”, comentó el joven pitcher de 28 años. “Creo que es la liga menos exigente de todas, y quiero comenzar de menos a más para ir adaptándome a la alta competición”.
Acerca de la posibilidad de jugar con los Indios del Bóer en el circuito centroamericano, bajo las órdenes de su antiguo manager en los conjuntos de Sancti Spiritus, Lourdes Gourriel, afirmó:
“Él fue un gran atleta y me dirigió en las campañas en Cuba. Siento un gran respeto por él y me gustaría poder lanzar allí”.
Poseedor de una velocidad aterradora que superaba en ocasiones las 100 millas, Maels acaparó en Cuba marcas muy difíciles de superar para las futuras generaciones de lanzadores.
Fue el pitcher más joven en arribar de los 1000 ponches y estableció en 2001 el récord absoluto de estrucados con 263, para dejar atrás la primacía de 208 del legendario zurdo Santiago “Changa” Mederos, impuesta en 1969.
En 938 entradas de actuación en seis Series Nacionales, Maels retiró por la vía de los strikes a 1148 bateadores con un extraordinario promedio de 11 por juego.
Tras abandonar la isla en 2003, el pitcher más popular en ese momento entre los aficionados cubanos hizo acuse de cansancio por el exceso de trabajo en la liga antillana que derivó en un debilitamiento de su brazo y su posterior corrección en la cirugía el pasado año. “Quiero rescatar la imagen que tuvo el público de mí durante toda mi carrera”, sentenció el joven serpentinero que dejaba boquiabiertos a los scouts cuando salía a competir con la selección nacional criolla. “Sólo espero que Dios me brinde esa posibilidad de resarcirlos”.