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“Rosendo puede enseñar”


Edgard Tijerino

dplay@ibw.com.ni

Cuando consigues el éxito abriéndote paso a puñetazos, tumbando rivales, atravesando ríos de sudor y sangre, te resistes a admitir que llega el momento en que atrapado por el desgaste, debes colgar los guantes.
Rosendo Álvarez no es la excepción. “No, no estoy acabado. Puedo seguir peleando”, me dijo con su mirada brillante y mostrando esa determinación que le permitió ser uno de los mejores golpeadores al cuerpo que se han visto en las categorías pequeñas.
Lamentablemente, Rosendo fue un peso mini-mosca, y como ustedes saben, en ese casillero se ganan mini-bolsas. Aun realizando más de 20 defensas, “Finito” López no consiguió lo que se le puede pagar a Ricardo Mayorga en una sola noche.
Claro, “El Matador” pinolero se mueve entre Welter y Mediano, un territorio donde el dinero abunda.
Rosendo está muy excedido de peso. No lo imagino de regreso en las 108 libras, incluso descarto que pueda llegar a registrar 115. Así que, tendría que esforzarse mucho para aterrizar en las 118, categoría en la que no se le ve el menor chance por su estatura y haber estado tanto tiempo desconectado.
Sobre la insistencia de Rosendo, le pregunté su opinión al competente adiestrador Rubén Gómez, quien estuvo varias veces en la esquina del pequeño rompe-huesos, y es considerado por el púgil como un gran amigo.
“Basta ver a Rosendo para percatarse de que no tiene sentido su intención de regresar al ring, pero tengo que respetar sus decisiones. Por supuesto, se trata de un riesgo mayúsculo y un sacrificio difícil de realizar. En primer lugar, sería necesario establecer en qué peso podría regresar Rosendo”, apunta Rubén, abrazado a esa prudencia que lo caracteriza.
Luego anota lo esencial: “Rosendo debería estar pensando en hacer carrera como entrenador”.

¿Lo dice en serio?
Naturalmente. He observado que sabe enseñar. Es decir, que tiene facilidad para transmitir sus conocimientos adquiridos a través de tan vasta experiencia. Pienso que puede hacer una gran carrera en esa tarea.
Rosendo es un hombre de mucha utilidad en la esquina porque sabe captar, orientar y garantizar variantes.

¿Cuánto tiempo le tomaría para ser confiable?
Eso depende de la intensidad que le aplique al trabajo. A él le gusta y está convencido de que puede hacerlo, pero el deseo de regresar como boxeador le impide tener la suficiente claridad para definir su presente y lanzarse a la conquista del futuro de otra manera.

¿Le permitiría ser parte de su equipo de trabajo?
Claro que sí. Creo en su capacidad y somos amigos.