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Impacto demoledor


Carlos Alfaro

Desde Los Ángeles
Aquel verso de Rubén, “Juventud divino tesoro…”, luego de combate Mayorga lo transformó y dijo: “Poder divino tesoro”. Ricardo Mayorga llegó al round 11, con la cabeza aturdida, las piernas temblorosas, los brazos adoloridos y la mirada casi apagada. Pero faltando segundos para convertirse en otro capítulo perdido para el nica, llegó “el golpe que cambió la historia”. Una poderosa derecha que se estrelló en el mentón de Vargas, que lo mandó a la lona con las piernas arriba, cambió por completo el rumbo del combate. Estaba rumbo a convertirse en una noche triste y amarga para Mayorga. Pero una sola mano convirtió en fiesta el escenario para él, mientras la muchedumbre mexicana calló por completo. “Me confundió un poco su estilo. Habíamos trabajado en torno a otra pelea que pensábamos que realizaría, pero aun así, tuve la capacidad de conectarlo y tirarlo”, dijo Mayorga luego del combate. De lo que no había duda es de que ésta era “una mano histórica” para nuestro boxeo. Regresamos el cassette y nos encontramos con aquel bello recuerdo de Argüello volteando el combate contra Olivares. Fue una pelea además de confusa, un poco trágica para Mayorga. Vargas empleó mucho boxeo sucio contra el púgil nica, y en ninguna ocasión fue castigado por el réferi de la pelela.^`p“Siempre me quejé de que Vargas estaba golpeando muy bajo, pero ‘él no le decía nada y eso me desconcentraba bastante”, dijo Mayorga.^`pFinalmente, de lo mal que estaba Mayorga durante la parte medular de la pelea, logró con esa mano milagrosa enrumbarse hacia los caminos de la victoria.^`p“Me pasó de todo en el ring. Me sentí incómodo y cómodo a la vez. Estuve rápido y lento. Todo me pasó. Pero terminó feliz porque cumplí a todos ellos con mi promesa de victoria”, culminó Mayorga.