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Alex ya, Holliday quizás


Edgard Tijerino

Casi todos acertaron. Como cuando el cielo se oscurece, se escuchan truenos y se corre a casa para evitar los estragos de un aguacero.
Y es que estaba escrito en casi todas las piedras y en casi todos los idiomas que Alex Rodríguez sería el pelotero Más Valioso de la Liga Americana. Nada genial fue darlo por un hecho. La única intriga era ¿cuántos no votarían por el antesalista de los Yanquis? No se descartaba por supuesto la posibilidad de una escogencia unánime.
Con 26 de 28 votos de primer lugar, Rodríguez, de 32 años, sentado sobre cifras impresionantes (54 HR, 156 CE y 314 puntos), consiguió su tercer reconocimiento como Más Valioso.
Seguramente los dos cronistas de Detroit votaron por el venezolano Magglio Ordóñez, quien registró un actuación de ribetes espectaculares, incluyendo el cetro de bateo, pero queda la impresión de que no fueron objetivos, porque al revés y al derecho, Rodríguez fue superior a todos sus retadores, sin dejar espacio para la mínima duda.
“Cambiaría cualquiera de mis tres títulos como Más Valioso por un anillo de Campeonato”, dijo mostrando la incomodidad que provoca no haber podido ayudar lo necesario para empujar a los Yanquis a la conquista de otro banderín.
Barry Bonds tiene siete títulos y ningún anillo. También estaría dispuesto a cambiar cualquiera de ellos por la más grande satisfacción colectiva.
Sin embargo, no son los anillos de campeonato los que te llevan al Salón de la Fama o te convierten en un referente permanente, sino los registros de las temporadas. Ahí están Ernie Banks y Rod Carew, entre otros, que sin siquiera haber participado en una Serie Mundial, aterrizaron ruidosamente en la pista de Cooperstown.
Hoy sabremos quién es el Más Valioso de la Liga Nacional. Se espera una cerrada pelea entre el paracorto de los Filis, Jimmy Rollins, favorito del Sports Illustrated, y el guardabosques de los Rockies, Matt Holliday, un artillero de 36 jonrones, líder empujador con 137 y campeón bate con .340 puntos, sobreviviendo a una larga batalla con Chipper Jones y Chase Utley.
Holliday fue decisivo en el triunfo de los Rockies sobre los Padres en un juego extra, para obtener el boleto a la postemporada, en tanto Rollins asoma como la figura cumbre de los Filis, que se quedaron en la orilla.
Rollins se quedó corto debajo de los .300 de average, con .296, disparó 30 jonrones, impulsó 94 carreras y con sus 212 imparables, cuatro menos que Holliday, anotó 139 carreras. Su gestión defensiva fue de mayúscula importancia y robó 41 bases.
Colocados los dos comportamientos sobre el tapete y yendo directamente al grano, Holliday toma forma como el posible ganador.