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¡A primera!


Mientras sigue negociando con los Medias Rojas de Boston, Mike Lowell no deja de tantear otros terrenos y diferentes proposiciones. El hijo de cubanos nacido en Puerto Rico continúa en la mira de los Yanquis de Nueva York.
Con Alex Rodríguez prácticamente garantizado en tercera, Derek Jeter en el campo corto y Robinson Cano en segunda, el interés de los Yanquis en la utilidad de Lowell es porque pueden utilizarlo en la primera base. Eso les permitiría redondear un gran cuadro interior con Jorge Posada en la receptoría.
Los Yanquis, que también buscan al zurdo de los Gemelos Johan Santana, pretenden estar de regreso en la postemporada después de dos años atravesando esa frontera con la dirección de Joe Torre, reemplazado por Joe Girardi.
Un pelotero que superó un problema con el cáncer, Lowell estuvo siendo visto por los Yanquis como posible reemplazo de Rodríguez, cuando se consideró que éste no regresaría al equipo. Eso lo aseguraba como el nuevo antesalista de los Yanquis,
La historia de Lowell, Jugador Más Valioso en la pasada Serie Mundial conquistada por Boston, con los Yanquis no es nueva, pues llegó a las Mayores con el equipo de la Gran Manzana.
Y ahora los Yankees quieren traerlo de vuelta, pero en otra esquina. La gente de Nueva York tiene la completa confianza que Lowell funcionaría muy bien en la primera base, posición en la cual fueron a parar hombres como Rod Carew y Mike Schmidt.
De acuerdo con reportes publicados por el New York Post y el Star Ledger de Newark, los Yanquis están hablando con Lowell acerca de la posibilidad de moverlo de tercera a primera base.
“Todo lo que puedo decir en este momento es que los Yankees nos tienen en la mesa de negociaciones”, comentó uno de los agentes de Lowell, Seth Levinson, al Post.
El gerente general de los Medias Rojas, Theo Epstein, puso en la mesa un nuevo contrato que supuestamente comprende tres temporadas y se ubica en el rango de los $35 a $45 millones.
Los Medias Rojas tenían exclusividad para negociar con Lowell hasta mañana lunes en la noche, pero ahora otros equipos pueden negociar con él. No se sabe si los Yanquis y los agentes de Lowell se han movido más allá de la fase de discusiones informales.
Lowell tuvo una temporada regular tremenda --con sus números más altos de su carrera en promedio de bateo (.324) e impulsadas (120), a la vez que conectaba 21 cuadrangulares en 154 juegos-- y le siguió con un gran mes de octubre. En la barrida de Boston a Colorado en la Serie Mundial, Lowell bateó .400 (6 en 15), con cuatro impulsadas, tres bases por bolas y seis anotadas, el total más alto del equipo.
Conectó jonrón, doble y anotó dos carreras en el juego cuatro, que le dio el campeonato a los Medias Rojas en el Coors Field de Denver.
Se espera que Jason Giambi cumpla el año final de su contrato con los Yanquis como bateador designado. El primera base Andy Phillips volverá también en 2008, pero Lowell, quien cumplirá 34 años en febrero, es conocido por su excelente defensiva.
Aun estando distante el entrenamiento primaveral, los Yanquis están provocando mucho ruido con sus movimientos y es seguro que se acercarán a los cinco millones de aficionados en 2008, cuando el Yanqui Stadium, sea escenario del Juego de Estrellas antes de ser desplazado por el nuevo parque de casi 1,100 millones de dólares.