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“Ni gordo, ni flojo”


La agitación está creciendo alrededor de la pelea entre Ricardo Mayorga y Fernando Vargas, programada para el viernes 23 en el Staples Center de Los Ángeles, sitio en el cual Mayorga peleó un round con Andrew “Seis Cabezas” Lewis, en pelea por título welter suspendida por un choque de cabezas.
“He entrenado bien y no estoy gordo, ni flojo. Mi pegada está de regreso con precisión y Mayorga sufrirá mucho. Ya lo verán”, advirtió el siempre bravo púgil que ofreció grandes combates a Tito Trinidad y a Oscar de la Hoya.
“A mí me han dicho que alguien que habla tanto es por miedo. Y eso es exactamente lo que él está sintiendo, miedo”, indicó Vargas, quien el próximo mes cumplirá 30 años.
En nota publicada por el diario La Opinión, de Los Ángeles, se apunta: calificado como un “gordo”, “viejo”, “pandillero” y “Paquita la del Barrio” por Mayorga, Vargas (26-4, 22 KO’s) demostró ayer que está en plena condición --dos a cuatro libras sobre el límite de las 166 libras-- para su combate del viernes 23 de noviembre, ante El ‘Matador’ (27-6-1, 22 KO’s) en el Staples Center de Los Ángeles.
De acuerdo con el nacido en Oxnard, ésta será su última contienda profesional, lo que pondrá fin a una trayectoria de diez años en el boxeo de paga.
Y continúa el detalle: “Van a ver esta vez que el peso es lo que me ha afectado tanto. Desde los 18 años debuté en las 147 libras, y luego en 154, diez años en ese peso me mató. Hoy [ayer] vieron la rapidez que tengo, qué fuerte estoy, qué rápido estoy”, señaló Fernando Javier Vargas, quien viene de sufrir dos derrotas por nocaut ante “Sugar” Shane Mosley, lo que eventualmente lo forzó a pensar en el retiro.
El dos veces campeón del mundo y olímpico en 1996 aseguró que de ninguna manera regresará nuevamente al boxeo, como lo han hecho otros pugilistas que no aceptan el estar fuera de los encordados.
“Gracias a Dios no me falta nada, tengo inversiones que me han ido muy bien. Tengo una compañía de promociones de entretenimiento, vamos a promover peleadores”, dijo el “Feroz”, mientras era vendado por Eduardo García, el hombre que lo formó como pugilista desde los diez años y que regresará a su esquina para el último combate.
García explicó que Vargas estaba molesto por la manera en que cayó en dos ocasiones ante Mosley y quería volver a sus inicios con su primer maestro.
“Yo no puedo presumir que soy un gran entrenador, nunca he presumido que soy un gran entrenador, pero yo sí miro los errores que comete un entrenador. Quererle cambiar un estilo es un grave error, porque es un estilo que ha tenido por 15 años. Si se lo quieres cambiar en tres meses, es un error”, expresó García acerca del ex entrenador de Vargas, Danny Smith.
“En esta preparación Fernando viene con lo que yo le enseñé. Yo le dije: ‘Olvídate de todo lo que te dijeron, vamos a revivir lo que eras antes’”, agregó García, a quien el “Feroz” llama “Jefe”.
“Eduardo García es la persona más importante en mi vida, como entrenador, como papá, es una persona que yo estimo, me ha ayudado en mi vida personal, me ha dado consejos”, aseveró Vargas.
El “Feroz” afirmó que no tiene ningún remordimiento acerca de su carrera y se siente agradecido con la afición mexicana, ya que siempre estuvo de su lado.
“Todo mi público sabe que cuando se ha metido el ‘Feroz’ al ring siempre ha dejado algo que decir, nunca hubo alguien que diga ‘tuvo miedo’, eso no lo conozco”, aseguró el hombre que se convirtió en el campeón superwelter más joven en la historia (21 años) el 12 de diciembre de 1998, al noquear a Luis Ramón “Yori Boy” Campas.
“Él está muy bien preparado, porque quiere retirarse con un orgullo bonito”, aclaró el entrenador del méxico-americano.
De acuerdo con los organizadores, ya hay más de un millón de dólares vendidos en entradas.