Deportes

¿Cómo retar a Peavy?


Edgard Tijerino

A los 26 años, el derecho Jake Peavy, de los Padres, va a obtener hoy el premio Cy Young de la Liga Nacional. No hay forma de impedirlo, a menos que se roben los votos depositados el 1 de octubre.
Peavy podría ser electo por unanimidad. Nolan Ryan hubiera querido serlo alguna vez por una nariz, pero la pelota es tan redonda como imprevisible. El lanzador de meteoros, ganador de 324 juegos con 5714 ponches y siete juegos sin hit ni carrera, extrañamente nunca pudo ganar un Cy Young.
¿Quién no votó por Peavy?, sería una interesante intriga frente a lo obvio.
Peavy ganó 19 y perdió 6 con 2.54 en carreras limpias, ponchando a 240 y cediendo sólo 68 pasaportes a lo largo de 223 entradas lanzadas, con 169 hits permitidos. Sus rivales Brandon Webb, de Arizona (18-10 y 3.01 con 194 “kaes”), Brad Penny, de los Dodgers (16-4 y 3.03, ponchando a 135), y Aaron Harang, de los Rojos ( 16-6 y 3.73 con 218 ponches), no pueden considerarse como amenazas para quitarle el botín.
Un ganador de la Triple Corona como Peavy, es difícilmente discutible al momento de seleccionar al ganador del Cy Young. En 1972, desde la colina de un equipo de último lugar como lo fueron los Filis, reducidos a 59 triunfos y distanciados 37.5 del liderato, el zurdo Steve Carlton, con las tres coronas en el bolsillo, obtuvo la distinción, símbolo de la excelencia para un lanzador.
El derecho no completó juego durante la campaña, pero en 21 de sus 34 aperturas recorrió siete entradas, lo que certifica su consistencia.
Él vió desvanecerse la posibilidad del triunfo 20, precisamente en el juego que más le interesaba ganar, ese que los Padres perdieron contra los Rockies de Colorado 9 por 8 el primero de octubre, con el boleto para los Play Offs sobre el tapete. Durante ese juego, Peavy fue agredido con 10 hits y seis carreras limpias en seis innings y un tercio.
La amargura de esa noche, será colocada a un lado hoy, cuando levante por encima de su cabeza, el Cy Young de la Liga Nacional de 2007.
Previamente, tres tiradores de San Diego lo han conseguido: el ilusionista de bolas desesperadamente flotantes, Randy Jones, en 1976; el astuto y controlado artista de la bola ensalivada, Gaylord Perry, en 1978; y el relevista de 44 rescates y 4 victorias, Mark Davis, en 1989.
Según las valoraciones de los expertos, Peavy es por ahora, al revés y al derecho, el mejor pitcher de la Liga.