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Jimmy peleó solo


Edgard Tijerino

Como dice Robert de Niro en Los Intocables, mientras hacía swing con un bate en la cabeza de un traidor, en béisbol hay que funcionar como equipo.
Eso fue lo que no pudo hacer el Bóer ayer. Puedes lanzarte a las brasas esgrimiendo una quijada de burro y tumbar adversarios, pero si tus compañeros se ocultan en lugar de entrar en acción y te dejan solo, la batalla se pierde. Lo sabe Jimmy González, quien impulsó cinco carreras con dos grandes batazos, mientras los Indios eran vencidos 8-5 por las “Fieras”.
Pesa mucho una desventaja de 6-0 después de cinco entradas. Incluso, puede aplastarte. Los Indios trataron de salir del hoyo al impulso del bate agitado de Jimmy, pero los hombros se doblaron y la losa les cayó encima.
El San Fernando escapó a la barrida con un buen pitcheo abridor del dominicano Carlos Morla, el efectivo relevo de Jairo Pineda, y esencialmente, el bateo oportuno de Danilo Sotelo --empujador de cuatro carreras con cuatro batazos-- y Ofilio Castro, que contribuyó con otras dos. Agreguen el jonrón de Marcos Sánchez en el quinto.
Ese operativo de cuatro carreras amplió la ventaja del equipo de Masaya 6-0, y el optimismo de la barra india fue embotellado.
Con el derecho Carlos Morla trabajando cinco entradas sin hit y esa desventaja, se necesitaba urgentemente una señal de vida de la tribu. La dio en el sexto cuando Jimmy con triple, empujó par de carreras.
Sin embargo, San Fernando volvió a la carga con flay de sacrificio de Sotelo en el séptimo, ampliando las cifras 7-2. El jonrón de tres carreras de Jimmy en el octavo, atacando con esa quijada el pitcheo de José Sánchez, emocionó las tribunas, estrechando la diferencia 7-5, pero nuevamente, hit productor de Sotelo en el noveno contra Victor Duarte, terminó de desangrar al Bóer, sellando el 8-5.
Los dos outs que sacó Jairo Pineda cuando entró en ese tormentoso cierre del octavo con dos a bordo en reemplazo de José Luis Sáenz, adquirieron una mayúscula importancia. Fue como apretarles el cuello a los Indios, ahogando su intento de resurgir.