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Yanquis, dicen ¡NO!


New York Times
Según Scott Boras el número mágico para conseguir a Alex Rodríguez es 350 millones de dólares. Eso es lo que Boras pretende por diez años y Alex va rumbo a los 32.
Por lo visto, era lo mínimo que los Yanquis tenían que ofrecer para empezar las negociaciones con Rodríguez antes de que él optara por salir de su contrato durante el juego 4 de la Serie Mundial el domingo pasado.
“Lo que más importa es el hecho que buscamos un tercera base”, dijo el General Manager Brian Cashman ayer. "No voy a malgastar el resto de mi tiempo entrando en ese asunto. Esa embarcación ha salido."
El agente de Rodríguez, Scott Boras, dio a Cashman la cifra de $350 como el punto de partida para cualquier reunión con él o Rodríguez, de acuerdo con un ejecutivo de las Ligas Mayores con conocimientos de la situación que no fue autorizado a hablar en público. La cifra fue reportada ayer por primera vez en ESPN.com. En esencia, los Yanquis h0abrían estado comprometiendo tanto dinero sólo por tener a Rodríguez en sus oficinas en Tampa, Fla.., cosa que nunca sucedió.
Preguntado el jueves por la noche sobre la cifra de $350 millones, Boras dijo: "No he tenido ninguna discusión con los Yanquis sobre lo económico".
La posición de los Yanquis ahora es que Rodríguez está extinto. Si los Yanquis persiguieran a Rodríguez después de su firme postura pública en contra de hacerlo, perderían credibilidad con agentes y equipos en las futuras negociaciones.
Los Yanquis estaban preparados para extender el contrato existente para Rodríguez, y darle un aumento sobre su sueldo anual de $25.2 millones, quizás a no menos que $30 millones por temporada hasta 2015.
Pero Boras ve el sueldo de Rodríguez como $32 millones debido a cláusulas de ajuste para 2009 y 2010 en su trato original. Los Yanquis nunca parecieron complacientes a ir tan alto, pero varios clubes, incluyendo los Gigantes de San Francisco y los Marlins de Florida, han dicho que ellos al menos explorarían la idea de firmar a Rodríguez.
En tanto, los Yanquis ejercieron la opción de $16 millones sobre el right fielder Bobby Abreu. Brian Cashman llamó a Abreu para asegurarse de que el todavía quiere ser un Yanqui.
Abreu respondió con entusiasmo, dijo su agente, Peter Greenberg, y Cashman consintió en dejar a Abreu jugar pelota de invierno otra vez. Abreu fue consentido para jugar diez juegos como bateador designado para Caracas, en Venezuela.