Deportes

Rusos dominan


Chicago, Estados Unidos / EFE
No hubo sorpresa, se cumplieron todos los pronósticos y el Campeonato Mundial de Boxeo aficionado llegó ayer a su final con el triunfo del equipo ruso que ganó tres medallas de oro por dos para el de Estados Unidos e Italia, que fue la ganadora en las categorías de los pesados.
La ausencia de Cuba, que no quiso presentarse por el temor a que sus boxeadores fuesen el objetivo fácil de los promotores internacionales que buscan tenerlos dentro del boxeo profesional, el mundial quedó en manos del equipo ruso que logró colocar a ocho púgiles en las semifinales y a seis en las finales.
Los triunfos para Rusia fueron para Sergey Vodopyanov en el peso Gallo (54 kilos); Albert Selimov en el Pluma (57 kilos) y Matvey Korobov, que venció al venezolano Alfonso Blanco en el peso Mediano (75 kilos).
Los rusos también sufrieron las derrotas de Gennady Kovalev que perdió por puntos (20-5) en la división del peso ligero Welter (64 kilos) ante el kazako Serik Sapiyev; la de Artur Beterbiev que perdió por puntos (20-17) ante el uzbeko Abbos Atoev, en la categoría de los semipesados (81 kilos).
El peso pesado (91 kilos) Rakhim Chakhkeiv, en la pelea más reñida y emocionante de las finales, tampoco logró el oro porque el italiano Clemente Russo lo ganó por un sólo punto de diferencia (7-6), en fallo que fue muy protestado por la delegación rusa.
El italiano Roberto Cammarelle lo tuvo más fácil en la última pelea del torneo, la del peso Súper Pesado (+91 kilos) que ganó a los puntos (24-14) al ucraniano Vyacheslav Glazkov.
Estados Unidos logró también su objetivo al conseguir dos medallas de oro, algo que no vivía desde el Mundial de 1999, disputado en Houston (Texas).
La primera medalla de oro para el boxeo estadounidense llegó de la mano del peso mosca (51 kilos) Rau'shee Warren que venció por puntos en la final al tailandés Somjit Jongjohor.
Warren, de 20 años, se convirtió en el primer boxeador estadounidense en ganar una medalla de oro desde 1999.
El peso Welter Demetrius Andrad también consiguió el oro con su triunfo por lesión en el segundo asalto del tailandés Non Boonjumnong, en la división del peso Welter (69 kilos).
El venezolano Blanco, ante la ausencia de Cuba, fue sin discusión la gran figura para el boxeo latinoamericano, y a pesar de su derrota se convirtió en el cuarto púgil que se lleva la presea de plata en la historia de su país en un Mundial desde 1974.
Anteriormente perdieron también en la final Alfredo Pérez (51 kilos/1974), Engels Pedroza (60/1986) y Lemus (71/1974), actual entrenador desde hace cinco años del equipo venezolano.
Otros ocho púgiles latinoamericanos clasificaron a los Juegos Olímpicos de Pekín 2008, de ellos Colombia, Puerto Rico y Venezuela lograron dos pases cada país, mientras que República Dominicana y México se quedaron con uno.