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¿Decisión acertada?


Carlos Alfaro

La confianza absoluta, o más bien, el exceso de confianza, la mayor parte del tiempo siempre conlleva al ser humano a tomar decisiones erróneas... Es bueno ser positivo, pero también es recomendable ser cauteloso, especialmente en el mundo del boxeo.
Román González ha convencido a miles de su gran calidad pugilística, y aunque muchos no lo ven así, sus manejadores lo han sometido al más grande riesgo imaginable, especialmente cuando está a las puertas de una corona mundial.
No se puede abusar mucho cuando un púgil está ubicado en el puesto número uno del ranking... Cuesta tanto escalar hasta ahí, que una derrota en combate sin importancia alguna lo bajaría inmediatamente y todo lo construido se habría derrumbado.
William “El Chirizo” González es un ejemplo claro de cómo debe manejarse a un número uno del ranking... Está en un puesto privilegiado, y aun sin combatir sabe que la pelea titular debe llegarle en su momento, por las reglas que rigen la Federación Internacional de Boxeo.
Los manejadores de González saben que una derrota contra cualquiera que no sea el campeón estropea todo los planes, y créanlo o no, es mejor perder contra el campeón que perder contra “un nadie”.
Román González viajó a Japón para pelear contra Eriberto Gejon, un boxeador de 23 triunfos y dos derrotas, con 14 nocauts propinados, aunque también se maneja el nombre del discreto Fabio Marfa.
Pero sea contra quien sea, “Chocolatito” está en riesgo. Aun venciendo a Marfa, si la pelea es contra él, o bien si es contra Gejon, no puede calificarse como una buena movida de los manejadores de Román.
Faltó asesoría o pericia. El boxeo, además de deporte, es un negocio. No se puede pensar: si va a ser campeón, queremos que sea tras derrotar a los mejores y ante los más grandes retos. El asunto es que si existe un camino más fácil y cómodo hacia la corona del mundo, hay que tomarlo, pero no arriesgando el puesto de número uno en el ranking.
Aun ganando el “Chocolatito” el próximo viernes, la movida de los manejadores no fue la acertada.