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Taponeo matador


Edgard Tijerino

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Un partido diferente, de esos en que uno no se atreve a levantarse de su butaca por temor a perderse el momento clave. Cada lanzamiento, sobre todo en la recta final, estuvo cobijado de ese suspenso que fabricaba Agatha Christie. Finalmente, el taponeo de Okajima y Papelbon fue matador. Ganó Boston 2x1.
¿Qué es lo que vimos? En principio, los Rockies en colores y los Medias Rojas en blanco y negro; Ubaldo Jiménez agigantado empequeñeciendo por cuatro entradas la furia de Boston; Curt Schilling presionado a la orilla de su grandeza; el futuro del juego navegando en el mar de la incertidumbre; luego, el filoso y autoritario relevo de Hideki Okajima; la imprudencia de Matt Holliday, siendo sorprendido en primera estando Todd Helton al bate; el remate implacable de Jonathan Papelbon y el público comiéndose las uñas.
¡Ah, el béisbol es así! Sin embargo, el desenlace fue a favor del mismo equipo, Boston, aunque con un marcador enano y todo el sufrimiento que esa estrechez implica.
En busca de la lámpara mágica perdida, Colorado se fue arriba cuando todavía no se vendía el primer hot dog, sacándole provecho al golpe de Schilling a Willy Taveras, el lead-off. Con un out, Matt Holliday conectó un batazo humeante por tercera que Mike Lowell detuvo sin atraparlo en gran lance, aunque después, aturdido, hizo una mala entrega intentando el out de Taveras en la antesala, facilitando el avance de Holliday a segunda. Roletazo de Todd Helton abrió el marcador.
Los tres primeros innings de Ubaldo Jiménez, sin hits, fueron una seria advertencia para Boston. En el cuarto, base a Lowell y cohete de Drew colocaron hombres de rojo en las esquinas. Un batazo lo suficientemente largo de Jason Varitek al center field para el segundo out empató el juego 1x1 al anotar Lowell.
Y en el quinto, con dos outs y bases limpias, Boston se fue arriba forzando la salida del incómodo Jiménez. El feroz David Ortiz fue boleado y Manny Ramírez disparó hit al left. Un doblete de Lowell al rincón izquierdo adelantó a Boston 2x1. Jeremy Affeldt llenó las bases con boleto a Drew, pero Matt Herges dominó a Varitek metiendo la amenaza en el congelador.
Los Rockies no se arrugaron. Uno de los cuatro hits de Matt Holliday y base a Todd Helton terminaron con la confianza de Francona en Schilling y fue necesario un estupendo relevo de Hideki Okajima, neutralizando a Garret Atkins y ponchando a Brad Hawpe para retener la ventaja de 2x1.
Cuando entró en acción el verdugo Papelbon, los Rockies terminaron de desaparecer. Eso sí, no avergonzados como en el primer juego, los de Colorado regresan a casa con dos derrotas, pero pensando que los Medias Rojas no son tan grandes como se veían, y que se les puede pelear con posibilidades.