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¡Fue caótico!


Edgard Tijerino

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Después de cinco entradas, los Rockies no querían estar allí. No entre esos escombros. Tenían los ojos cerrados, los pómulos inflamados, cortes en las cejas, las piernas de trapo y jadeaban dramáticamente. El bombardeo a que fueron sometidos había sido implacable.
Parecían un equipo de Macondo, o de Comala, esos pueblos casi fantasmas tan bien graficados por García Márquez y Juan Rulfo.
El jonrón de Dustin Pedroia y el pitcheo de Josh Beckett embotellaron la magia de los Rockies, mientras el brazo zurdo de Jeff Francis era brutalmente retorcido y los enfurecidos Medias Rojas construyeron una aplastante victoria de 13x1 en el primer duelo de la Serie Mundial de 2007.
¡Qué inicio de juego! Josh Beckett, con tres ponches, oscureció el bateo alto de los Rockies, en tanto los cañones de Boston funcionaron violenta y eficientemente contra el brazo zurdo de Jeff Francis y casi se lo hacen astillas.
Dustin Pedroia, como primer bateador de Boston, colocó una pelota encima del “Monstruo verde” para establecer una ventaja madrugadora 1x0. Kevin Youkilis siguió con un doble, y después de fallar David Ortiz, vino la estocada de Manny Ramírez al left-center, impulsando la segunda carrera. Boston no se detuvo, hit de Varitek y doble de J. D. Drew ampliaron la diferencia 3x0.
Beckett, afilado y dañino, ponchó a Todd Helton para su cuarta “k” consecutiva, pero dobletes de Garret Atkins y Troy Tulowitzki mostraron rápidamente en ese segundo inning la primer señal de vida de Colorado. Lamentablemente no vimos otra porque los Medias Rojas se lanzaron al asalto como lo hacía la pandilla de Jesse James.
En el cierre, Boston volvió a la carga con cohete de David Ortiz remolcador de Youkilis, y en el cuarto, con las bases llenas y dos outs, una línea escalofriante de Jason Varitek que mordió la raya de tercera base llevó hasta el plato a Ortiz y a Ramírez para mover la pizarra 6x1 a favor de los Medias Rojas.
Las siete carreras de Boston en el cierre del quinto, tres de ellas forzadas con bases por bolas, ensancharon la diferencia 13x1, obligando a que todos los televisores fueran desconectados en Denver y sus alrededores.
La pregunta es: ¿será ésta una pauta de lo que seguiremos viendo en la Serie? De ninguna manera. En el imprevisible béisbol nunca hay algo escrito. Aun abriendo Curt Schilling contra Ubaldo Jiménez.