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Ningún temor entre Rockies


Edgard Tijerino

La Serie Mundial está frente a nuestras narices, danzando como una de esas bailarinas que encienden el Tropicana en Las Vegas o el Pigalle en París. Seguramente ustedes están tratando de “bucear” en el fondo del baúl de posibilidades, buscando una señal sobre lo que puede ocurrir entre los crecidos Medias Rojas de Boston y los largamente inspirados Rockies de Colorado.
Si la hay, y dice algo sobre la falta de respeto de los Rockies por el nivel de peligro que se le concede a los poderosos Medias Rojas.
Los días 12, 13 y 14 de junio, ellos se enfrentaron en el Fenway Park de Boston, con los Rockies apaleando el pitcheo de Curt Schilling y Josh Beckett, después de haber sido dominados por los lanzamientos flotantes de Tim Wakefield.
Así que Beckett con toda la inmensidad que ha alcanzado y Schilling, con su brazo cargado de recursos y esa experiencia que permite sacarle mayor provecho a la sabiduría bien cultivada, no son temidos por los bateadores de Colorado.
Precisamente fue en esa serie contra Boston, con las resonantes victorias por 12-2 y 7-1, después de haber perdido el primer duelo 2-1 en un raro duelo sostenido por Wakefield y Aaron Cook, que los Rockies comenzaron a funcionar logrando registrar por vez primera en la temporada más victorias que derrotas, hasta clasificar en el último inning de un juego extra, antes de barrer a Filis y Cascabeles.
Contra Schilling, los Rockies fabricaron seis carreras con nueve cohetes en cinco entradas y asaltaron a Joel Piñeiro. El jonrón de Brad Hawpe fue el batazo más dañino de Colorado, que utilizó a Josh Fogg en la colina. Al día siguiente atacaron a Beckett con diez imparables en cinco innings para producir seis carreras y arrebatarle el invicto después de nueve triunfos. Jonrones de Matt Holliday y Garret Atkins hirieron y desangraron a Beckett.
En ese momento, Colorado parecía un equipo “peso mosca” frente al temible Boston, en cambio hoy, con el paralelogramo de fuerzas modificado y los Rockies en una impresionante racha, se ven muy próximos, más allá de los pronósticos favorables a la tropa de Terry Francona.
Para los que anotan, Colorado, que nunca ganó más de 83 juegos antes de su impulso este año, que le permitió llegar a los 90, es el sexto equipo que en forma consecutiva, consiguiendo su boleto a los Play Offs “vía-comodín”, llega a disputar la Serie Mundial.
Tengamos cuidado. Los Rockies pueden terminar de convertirse en la mayor sorpresa que se recuerde en una postemporada. No solamente no temen, meten miedo.