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¿Quién lo retará?


Carlos Alfaro

Pasaron los meses luego de aquel último out en León, y el recuerdo por Clyde Williams estuvo siempre entre nosotros. Lo obtenido con el Bóer la campaña pasada bastó para inmortalizarse en nuestro béisbol. Desde aquel fenómeno de Throneberry creado a finales de los 50, y que por décadas se mantiene y cada vez recobra fuerzas, así es la historia que se construye alrededor de Clyde, el “Monstruo” de la pelota profesional pinolera.
San Fernando anuncia a Jimmy Hurts, un poderoso artillero ex Grandes Ligas que hace unos años, en la misma Liga Independiente en que juega Clyde en Estados Unidos, descargó 35 vuelacercas. Chinandega asegura tener al más temible artillero, se trata de Andrés Rodríguez, mientras León promociona su gran club con la presencia de Luis Daniel Figueroa.
¿Alguno de ellos podrá retar a Clyde? ¡Es difícil! Williams se convirtió en un ídolo, y eso significa que todos quieren verlo, todos quieren de él un apretón de manos, es la figura máxima del club, y no duden, porque también es de la Liga.
A Throneberry en la campaña 1957-1958, descargar 16 jonrones y batear .344 de promedio le bastaron para inmortalizarse. Al año siguiente, mientras Marvin terminaba con actuación discreta, el azteca Felipe Montemayor hizo añicos su marca de jonrones al disparar 21 en la campaña.
Pero la imagen de Throneberry se mantuvo intacta, pese a la mediocridad que lo atrapó en su segundo año, y al ímpetu ofensivo de Montemayor.
Los entrenamientos del Bóer se mantienen muy visitados todos los días, sólo por ver al “monstruo” hacer swing. Si aparece con un cuadrangular, todos lo ovacionan. Si abanica, los boeristas han aprendido a tenerle paciencia.
“Espero que para mí sea una mejor temporada de lo que fue la campaña anterior”, dijo Williams. “Todo va a depender de la consistencia que tenga en el juego”, añadió.
En años no se veía un caso similar al de Williams. Se trata del imán taquillero de un equipo, el mejor vendedor de nuestro béisbol, la cara internacional de la Liga Profesional la campaña pasada. Un fenómeno completo.
“Yo sé que fui incidente en los triunfos del equipo, pero hubo otros que realizaron una gran labor como Juan Figueroa y Miguel Gómez. Pero en verdad disfruté mucho jugar en Nicaragua la campaña anterior, especialmente cuando todos esperan en mi un batazo y nunca defraudé”, añadió.
Aún con la presencia de grandes artilleros, algunos ex grandes Ligas y otros prospectos de primera línea, ninguno de ellos puede ser considerado el “Monstruo” de la pelota pinolera, por lo tanto, la imagen del gran Clyde se mantiene intacta y con la seguridad de que nadie podrá afectarla.