Deportes

Sueño o desastre


Edgard Tijerino

Desde que estaban construyendo las Pirámides en Egipto, ganar tres juegos seguidos en una serie pactada a siete es un sueño, en tanto, perder cuatro consecutivos es un desastre.
Los heridos y cojeantes Medias Rojas de Boston, próximos a lo catastrófico, esperan que su “as de espadas”, Josh Beckett, único ganador de 20 juegos en las Mayores, funcione tan eficazmente como lo hizo en el primer juego, para volver a soñar.
Con la incomodidad de tener la soga en el cuello, los de Boston piensan que si fueron capaces de voltear un 0-3 frente a los poderosos Yanquis en 2004, ¿por qué no borrar la desventaja 1-3 ante estos Indios, aunque se encuentren en pleno crecimiento?
El gran inconveniente es el zurdo C. C. Sabathia, un ganador de 19 juegos que, en aquella primera batalla que perdió Cleveland 10-3, pareció un desconocido permitiendo ocho carreras limpias en cuatro entradas y un tercio, cediendo cinco pasaportes y siendo sacudido por siete cohetes.
¿Puede perder Sabathia dos decisiones en aperturas consecutivas? En cierto momento de la temporada, se mostró vulnerable. Con balance de 12-3, perdió ante Kansas City, no tuvo que ver con el desenlace contra Texas y fue vencido por Boston y Minnesota.
Sabathia, que soportó tres carreras limpias de los Yanquis en cinco entradas cuando los venció 12 por 3, presenta una inefectividad de 10.61 en nueve entradas y un tercio durante la postemporada, nada que ver con su reputación de intransitable.
Un inning fatal, el número cinco del cuarto juego, ese que aprovechó Cleveland para marcar siete carreras, tiene a los Medias Rojas a la orilla de la fosa. Obviamente, no son estas horas de calma para la tropa de Terry Francona, urgentemente necesitada de una victoria que encienda las velas de la esperanza enviando la serie de regreso al Fenway Park.
¿Estará volviendo a tomar forma la maldición del Bambino después del milagro de 2004, con ocho triunfos corridos? De ser eliminados los Medias Rojas, ese temor estará creciendo nuevamente.
El lead-off de Boston, Dustin Pedroia, ha sido limitado a tres hits en 16 turnos, igual que Coco Crisp, quitándole impulso al equipo. Ahí está el candente novato Jacob Ellsbury, pero Francona todavía no se atreve a confiar en él, sobre todo cuando la presión es más intensa.
No hay más allá para los Medias Rojas. El futuro está en manos de Josh Beckett, quien desde muy joven ha respondido a las mayores exigencias. ¿Podrá hacerlo hoy? De eso depende evitar el desastre y fortalecer el sueño.