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Boston flaquea


Edgard Tijerino

dplay@ibw.com.ni

Hay preocupación, no pánico. Boston amaneció nublado y el “pronóstico meteorológico” para hoy es incierto. En cambio en Cleveland, los tambores de guerra están sonando. Triunfando cuatro por dos con un bateo funcional y un relevo estrangulador, los Indios se están abriendo paso.
El pitcheo de Daisuke Matsuzaka careció de misterio anoche. Los bateadores indios, con sus ojos bien abiertos, movieron rápidamente sus muñecas, fueron encima de los lanzamientos retorcidos del derecho japonés, y con dos operativos de dos carreras, uno en el segundo y otro en el quinto, lo explotaron.
Los Indios, ansiosos por ganar una Serie Mundial, algo que no consiguen desde 1948, ni siquiera con aquellos grandes equipos de 1954 y 1995, se adelantaron 2-1 en la serie por el banderín de la Liga Americana.
El bateo de Boston no supo manejar el momento clave del juego que se presentó muy temprano en el inicio del segundo episodio. Las bases estaban llenas sin out, y Jake Westbrook pedía ayuda al cielo. Por lo que ocurrió, la recibió. Jason Varitek elevó fácil a la zona corta del jardín izquierdo para el primer out, y Coco Crisp roleteó hacia el short facilitando un fulminante doble play.
En el fondo, con dos outs y Johnny Peralta circulando, el inextinguible Kenny Lofton con un swing corto, chocó una pelota lanzada por Matsuzaka, que seguramente tenía un conejo adentro y la metió en las tribunas derechas. Cleveland estaba adelante 2-0.
David Ortiz abrió el cuarto inning con doblete, pero fue out golpeado por un roletazo de Manny Ramírez y Westbrook enderezó rápidamente su pitcheo; en cambio, el “mecanismo” de Matsuzaka se desajustó en el quinto. Después de hit de Casey Blake y pasaporte a Grady Sizemore, cohete de Asdrúbal Cabrera y un roletazo para forzar de Travis Hafner, produjeron las carreras tres y cuatro, que resultaron mortales.
Ortiz fue boleado por Westbrook después de un hit de Kevin Youkilis en el sexto, pero Manny Ramírez, inutilizado, bateó para doble play. La única señal de vida ofrecida por los Medias Rojas fue el jonrón de Varitek en el séptimo, por encima de la pared del jardín central, estando J. D. Drew en primera por sencillo.
Reduciendo la diferencia, Boston intentaba reconstruirse como amenaza, pero el eficiente bullpen de los Indios volvió a socar con Lewis, Betancourt y Borowski, quitándole los bates al enemigo.
¿Están de regreso los días de brujas que han atormentado cada octubre a los Medias Rojas, excepto en 2004?
Ya veremos cómo funcionan frente al astuto Paul Byrd esta noche, y qué tanto puede hacer el nudillista Tim Wakefield contra el ataque de la tribu.