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Mayorga acepta más peso


Edgard Tijerino

Viendo pasar el tiempo, sabiendo que se hace tarde y que la necesidad de obtener una buena bolsa es imperiosa para poder volver a ver salir el sol y recuperar oxígeno, Ricardo Mayorga ha aceptado la propuesta de Don King para cambiar metralla con Fernando Vargas, ahora en 168 libras.
La información fue facilitada anoche por el propio peleador, al amigo y colega nuestro, Enrique Armas.
Se trata de más peso, no de más pesos, algo que buscará Mayorga el próximo miércoles cuando se reúna con King para sumar, restar y cuadrar, una tarea siempre complicada entre promotor y boxeador.
Se considera que, pese a la posposición de la batalla del 8 de septiembre al 23 de noviembre, siempre en el Staples Center de Los Ángeles, Vargas no ha podido reducir su tonelaje con buen ritmo, obligando a descartar la posibilidad de concretar el enfrentamiento en las 160 libras, categoría mediano, en la que reinó el argentino Carlos Monzón.
Tanto Vargas como Mayorga han carecido de rapidez en sus piernas, por lo tanto, no van a parecernos extraños moviéndose con más peso, sin embargo, podrían lucir un poco perezosos yendo a la ofensiva con tendencia a un mayor desgaste mientras la pelea avanza.
Prácticamente atrapado por la necesidad de ganar una buena bolsa y con la única salida inmediata de este combate, Mayorga no entró a discutir el brusco movimiento de la aguja de la báscula. Conociéndolo, hubiera admitido hasta fajarse en 200 libras.
Claro, él va a tratar de conseguir una mejoría económica, pese a estar conciente de lo difícil que es “torear” a King cuando no se tienen las riendas de la situación. Lo seguro es que la pelea va, a menos que Vargas no pueda llegar a las 168 libras y se quede muy arriba. Necesitado como el nica de conseguir “algo” lo más pronto posible y luego de advertir que se trata de su última pelea, Vargas tendrá que realizar un esfuerzo supremo, lo cual favorece a Mayorga por el debilitamiento muscular y la alteración nerviosa que eso implica.
El bravo pinolero debe sentirse liberado de presión durante la fase de adiestramiento en contraste con Vargas, que permanecerá muy preocupado por su control en la balanza mientras intenta conseguir la forma física requerida.
El grupo de King da por un hecho la pelea en la fecha señalada, después de esta necesaria modificación, pero en boxeo, sobre todo cuando se presentan dificultades que escapan a los controles regulares, no hay nada escrito.