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¿Fue el último partido?


El manejador Joe Torre, después de 12 temporadas con los Yanquis de Nueva Cork, pudo haber dirigido el último partido al concluir el cuarto de la serie de la división de la Liga Americana que perdieron por 6-4 ante los Indios de Cleveland, para quedar eliminados.
Al menos esa fue la advertencia que el dueño de los Yanquis, George Steinbrenner, le hizo a Torre cuando los Mulos del Bronx estaban abajo 0-2 en la serie al mejor de cinco partidos.
“Su puesto está en juego”, declaró Steinbrenner a la publicación “The Record de New Jersey”. “Pienso que se le está pagando una gran cantidad de dinero. Es el manejador con el salario más alto en el béisbol profesional de las Grandes Ligas, lo que significa que si no gana la serie ante los Indios no volverá con el equipo”.
Los jugadores salvaron a Torre temporalmente el domingo, al ganar el tercer partido, pero no pudieron el lunes en el cuarto y Steinbrenner, que estaba en el palco de honor del Yankee Stadium, no va a escuchar los gritos de ¡Joe Torre, Joe Torre...! sino que tendrá en cuenta los más de 200 millones de dólares que volvió a pagar de nómina para quedarse sin la Serie Mundial.
El propio Torre también aceptó en sus declaraciones nada más concluir el partido, que se podría estar viviendo los últimos momentos de una era en la historia de los Yanquis.
“Han sido 12 años grandiosos, al margen de lo que pueda suceder en el futuro”, declaró Torre. “Si miramos atrás siempre me he sentido muy a gusto de sentir la presión para estar en una Serie Mundial y lo conseguimos seis veces, para ganar cuatro”.
Torre dijo que nunca se había sentido mayor y que parecía que los 12 años hubiesen pasado en sólo 10 minutos.
Sin embargo, y a pesar del apoyo de los fanáticos y de los jugadores, Torre es consciente de que ni sus cuatro títulos de la Serie Mundial, ni ser un futuro miembro del Salón de la Fama y tener 1,173 triunfos, la segunda mejor marca en la historia de los Yanquis, que lidera el legendario Joe McCarthy, esta vez le va a salvar.
Steinbrenner ya no aguanta más que el equipo que mejor paga a sus estrellas y a Torre, con un salario de 7.5 millones de dólares anuales, vuelva a quedar eliminado en la serie de división, mientras que sus eternos rivales, los Medias Rojas de Boston, están clasificados para luchar por el banderín de la Liga Americana.
El dueño de los Yanquis ya no se acuerda de los cuatro títulos consecutivos que ganó en Serie Mundial desde 1996 hasta 2000 en los cinco primeros años que el equipo estuvo bajo la dirección de Torre.
Ahora, Steinbrenner ya tiene encima de su mesa los nombres de los profesionales que podrían aspirar a ocupar el puesto de Torre, si al final decide que el veterano manejador de 67 años no siga con la organización.
Entre los nombres que sueñan están dos ex jugadores de los Yanquis, el receptor Joe Girardi y el primera base Don Mattingly, ambos unidos al cuadro de técnicos del equipo.
Girardi ya fue entrenador asistente de Torre antes de dirigir a los Marlins de Florida y ser nombrado Manejador del Año en la Liga Nacional durante la temporada de 2006.
Pero también se incluye en los rumores de los posibles candidatos al puesto de Torre, al veterano Tony La Russa, quien termina su contrato esta temporada con los Cardenales de San Luis y todavía no ha renovado.
De lo que no hay duda es que con la eliminación de los Yanquis, el equipo no sólo quedó eliminado de la competición de otoño sino que también dejó en evidencia no sólo a Torre sino a todos los que configuraron la plantilla para disputar la temporada de 2007.
Incluido el propio Steinbrenner, que pagó 17,4 millones de dólares para que volviese el abridor Roger Clemens, de 45 años, y no fue factor positivo durante la temporada regular ni en el tercer partido, que ganaron los Yanquis gracias a los lanzadores novatos, que han sido la gran alegría y acierto del equipo.
Tampoco tuvieron previsto el desplome del abridor estelar Mike Mussina y mucho menos que su mejor lanzador de la temporada regular, el taiwanés Chien-Ming Wang, no pudo nunca hacer funcionar su lanzamiento de “sinker” y ahí también se quedaron muchas de las esperanzas de los Yanquis de ganar a los Indios.
Los peloteros de los Yanquis, entre ellos el multimillonario Alex Rodríguez, que también está en la cuerda floja, reconocieron que no pudieron hacer su trabajo, pero también le dieron crédito a los rivales, porque demostraron que con sus nuevos valores hicieron muy bien las cosas.