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“El mejor momento de mi carrera”


ESPNdeportes.com

BOSTON -- Manny Ramírez ha pegado casi 500 jonrones en su carrera, fue el Jugador Más Valioso de la Serie Mundial de 2004 y generalmente es considerado como uno de los mejores bateadores de todos los tiempos.
Considerando esos factores, llama la atención el significado tan grande que le atribuye Ramírez a su hazaña del viernes, cuando bateó cuadrangular de tres carreras en la novena entrada para dejar en el terreno a los Angelinos de Los Ángeles al ganar 6x3 y poner a los Medias Rojas de Boston en ventaja 2-0 en la Serie Divisional de la Liga Americana.
"El mejor momento de mi carrera, eso fue lo que ocurrió esta noche", dijo Ramírez a ESPNDeportes.com.
"Soy un hombre que nunca baja la cabeza y que siempre trabaja duro. Siempre tengo una gran confianza en mis condiciones", agregó.
Con el juego empatado 3x3, dos outs y el dominicano Julio Lugo corriendo en la segunda base, el manager de los Angelinos, Mike Scioscia, decidió transferir intencionalmente al quisqueyano David Ortiz para lanzarle a Ramírez.
Fue la segunda transferencia intencional a Ortiz, quien estableció una marca de series divisionales con cuatro boletos en un partido.
La decisión de Scioscia no fue producto de un capricho personal o un indicativo de que no respete a Ramírez, quien ha pegado 490 jonrones y ha empujado 1,604 carreras en 15 temporadas en las Grandes Ligas. El asunto es que Ortiz tiene una racha de siete partidos de postemporada seguidos bateando de hit, en la que promedia .391, con dos jonrones, y ya había pegado un jonrón clave en el primer partido de la serie, el miércoles.
Ramírez desapareció el segundo lanzamiento del cerrador venezolano Francisco Rodríguez por encima del paredón verde del jardín izquierdo del Fenway Park para alegría de los 37,706 fanáticos en las gradas, la mayor asistencia en la historia de 95 años del parque Fenway.
Fue el primer jonrón ganador de Ramírez en postemporada, el cuarto de su carrera y el primero desde 1996, cuando bateó uno contra Troy Percival y los Angelinos, pero con el uniforme de Cleveland.
"Fue un duelo tradicional del béisbol: uno de los mejores cerradores contra uno de los mejores bateadores, y gracias a Dios yo salí ganando. En otras ocasiones gana el pitcher", dijo Ramírez.
"Cuando le dan la base por bolas a David, los managers rivales tratan de anular a uno de los mejores bateadores de situaciones críticas del juego. Eso es comprensible", agregó Ramírez.
"Bien, uno realmente escoge su veneno. He hablado de esto toda la semana, estos dos tipos son terribles", dijo Scioscia.
"Pienso que en esta situación, igual que en situaciones anteriores, nos tomamos el riesgo con algunos duelos. No creí que tendría sentido enfrentar a David, y en esta ocasión no funcionó", agregó el dirigente de Los Ángeles.
Los Angelinos, que han perdido ocho partidos seguidos contra Boston en postemporada, recibirán a los Medias Rojas hoy domingo para el tercer choque (1:07 pm).
El veterano Curt Schilling lanzará por los Medias Rojas, mientras que el jovencito Jered Weaver lo hará por Los Ángeles.