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Jones admite dopaje y anuncia su retirada


Nueva York, EU / EFE

La "Reina" de Sydney, la atleta estadounidense Marion Jones, se declaró ayer culpable de los cargos de mentir a los investigadores federales y después de salir del juzgado anuncio su retirada del deporte.
Jones había negado durante años categóricamente que haber utilizado esteroides para ser la mejor atleta femenina del mundo
La ex atleta estadounidense que ganó cinco medallas de oro en Sydney, incluidas tres de oro, también se declaró culpable del cargo de estar asociada con el fraude de cheques.
Jones, que el próximo 12 de octubre cumplirá 32 años, al salir del tribunal rompió en lágrimas y pidió perdón por las acciones cometidas, mientras reconoció que había fallado a sus amigos, familiares y los que siempre la habían apoyado.
"A todos ellos los he humillado, a mi país, y a mí misma", declaró Jones. "Siento una gran vergüenza al estar ante ustedes y reconocer que les he fallado en la verdad", enfatizó.
Jones, que a los 22 años era campeona del mundo, reiteró que estaba arrepentida y pedía de corazón perdón.
"Sé que no será suficiente para poder paliar todo el dolor y la herida que les he causado. También les pido que me perdonen por mis acciones y espero que ese sentimiento lo puedan encontrar dentro de su corazón", manifestó.
Jones, que durante su carrera profesional amasó una buena fortuna, se hundió económicamente desde que comenzó a sonar su nombre entre los deportistas profesionales que habían consumido los esteroides sintéticos de los laboratorios Balco, como la misma atleta reconoció.
La ex campeona olímpica, que puede perder todas las medallas que ganó en Sydney 2000, estuvo durante la audiencia en el tribunal sentada en la mesa de la defensa y siempre habló con voz clara a través del micrófono.
Jones admitió que había mentido a un investigador federal cuando en noviembre de 2003 le preguntó si alguna vez había consumido substancias prohibidas.
"Mi respuesta fue que no y era mentira, su señoría", dijo Jones ante el tribunal.
Reconoció que había consumido esteroides desde septiembre de 2000 a julio de 2001 y explicó que Trevor Graham, entonces su entrenador, le dijo que lo que se estaba tomando era aceite de linaza, pero en realidad era el esteroide sintético que se conoce por el nombre en inglés "the clear".
"A partir de noviembre de 2003, me di cuenta que lo que me estaba dando era una substancia prohibida para mejorar mi rendimiento físico", dijo Jones al juez.
La ex campeona olímpica también reconoció ante el juez que después de consumir la substancia "the clear" se sentía diferente y con mayor intensidad en los entrenamientos.
"También podía comprobar que era mucho más rápida en la recuperación física y hacia mejores tiempos", agregó Jones. "Mi entrenador me decía que me pusiera el producto debajo de la lengua por unos segundos y que lo tragase, sin que me diese más explicación", dijo.
El reconocimiento de Jones justifica todas las acusaciones de los principales implicados en el caso de los laboratorios Balco, entre ellos su fundador y presidente Víctor Conte, que siempre dijo que el "ángel" de las pistas se había dopado.
También se considera un completo fracaso para el sistema de control antidopaje que tienen establecido en los distintos organismos internacionales que rigen el deporte, incluida la Agencia Mundial Antidopaje (AMA).

El laboratorio "Balco" fue el responsable de producir el esteroide sintético conocido como THG que era indetectable en los controles antidopaje a que fue sometido Jones.
El periódico "The Washington Post" fue el que adelantó la noticia de la confesión de Jones que había hecho en una carta enviada a sus amigos y familiares, y en la que también explicaba su disposición a presentarse ante la ley para decir la verdad de lo ocurrido.
Jones, al margen de haber dicho adiós a la competición, se enfrenta a una posible condena de seis meses de prisión.