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Derribando marcas


Miami, Florida
Faltando pocos días para finalizar el calendario regular de la temporada 2007, la organización de las Grandes Ligas de antemano puede ir cantando victoria de su grandiosa ganancia taquillera. El factor principal de estas utilidades lo fue Barry Bonds, quien atrajo a miles de fanáticos deseoso de ver romper la marca de Hank Aaron en todos los estadios donde se presentaran los Gigantes de San Francisco.
Los fanáticos del béisbol de la gran carpa están viendo como algo normal que un pelotero rompa algún record, logre alguna meta o totalice una suma importante en su carrera.
Quizás este tipo de propósito, por alcanzar una cifra determinada, es lo que le da al béisbol esa característica tan distinta a otros deportes, ya que es común ver cómo un jonronero se esfuerza por lograr un centenar de jonrones más, un pitcher un centenar de victorias o de juegos salvados, inclusos hasta los manager se aferran a lograr una victoria que lo consolide en alguna posición histórica de privilegio en el tradicional juego de las mayorías.
El 2007 ha sido un vendaval de metas y récord, dentro de los que podemos enumerar:
Los 3000 hits en la carrera de Craig Biggio.
Los 500 jonrones de Frank Thomas y Jim Thome.
Los 600 jonrones de Sammy Sosa.
Las 300 victorias de Tom Glavine
Los 500 juegos salvados de Trevor Hoffman, siendo así el séptimo apaga-fuegos en llegar a esta cifra.
Los 500 jonrones de Alex Rodríguez, convirtiéndose en el jugador más joven en lograr dicha cifra.
Y la gran sensación de la temporada, Barry Bonds, quien el 7 de agosto logró romper la marca de jonrones que por 33 campañas estuvo en poder de Hank Aaron (755).
Uno de los récords que pudo haberse alcanzado esta misma temporada eran los 600 jonrones de Ken Griffey Jr. pero debido a una lesión de éste a última hora no podrá lograr tan codiciado número y tendrá que esperar hasta la próxima temporada para conectar esos siete vuelacercas que lo separan de esa cifra.
El récord de más inning consecutivos sin permitir carreras limpias por un lanzador (Orel Hershiser con 59 entradas en 1988) no fue amenazado. En la presente campaña Brandon Webb completó 33 entradas sin permitir carreras limpias, siendo el que más se ha acercado a este récord.
Ichiro Suzuki llegó a siete temporadas consecutivas conectando 200 o más hit, de repetirlo en 2008 empatará a Willie Keeler (1892-1910) como los jugadores con más temporadas consecutivas con 200 hits en ocho campaña.
Alex Rodríguez con más de 147 impulsadas no podrá superar el record en una temporada establecido por un jugador activo en poder de Manny Ramírez, con 165 en 1999.
Craig Biggio tiene 285 golpeados por el pitcher y está a tres de superar la marca de por vida en poder de Hughie Jennings, desde 1903.
Magglio Ordóñez está atacando la marca de dobles para un jugador activo en poder de Tod Helton (2000) con 59. El venezolano lleva 50 en 155 juegos faltándole 7 juegos por efectuar.