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Ronaldinho invisible


Al final se cayó Ronaldinho de la relación y ni siquiera se concentró
con el equipo. Fue la mejor salida para el jugador, que no quería afrontar un encuentro tan importante como el de Sevilla en situación de inferioridad física, sobre todo después de que su deficitaria actuación contra el Olympique de Lyon provocara división de opiniones entre la hinchada, y también fue una buena solución para el entrenador, que pudo cantar una alineación sin condicionantes.
Ausente Ronaldinho, y lesionado Eto’o, jugó Iniesta y no hubo quejas, porque el Barça se impuso por 2-1 con un excelente partido del volante manchego y dos goles de Messi dedicados a Ronnie. El encuentro y el resultado jugaron en contra de Ronaldinho, quien siguió la contienda desde una camilla del vestuario, mientras recibía tratamiento médico, de acuerdo con la versión oficial.
El brasileño ha recuperado su condición de jugador invisible en el Camp Nou y omnipresente fuera del estadio. Aunque la directiva ha recibido alguna denuncia sobre presuntas salidas nocturnas del jugador, sólo hay registrada una --según el club-- y no es motivo de sanción porque no se produjo 48 horas antes del partido contra Osasuna, como precisa el código disciplinario, para que se apliquen medidas correctoras.
El presidente Joan Laporta ha dicho: “Hay que ayudarle y ser generosos porque estamos en deuda con su aportación. Nos preocupa que se recupere en todos los sentidos”.
El brasileño, sin embargo, ha perdido protagonismo en favor de Messi, omnipresente en cada partido. No parece casual que el equipo empatara en Pamplona y Santander después de que el argentino no jugara por lesión en El Sadar y fuera sustituido en el Nuevo Sardinero. Ronaldinho ha quedado en evidencia incluso con los cambios, porque Giovani y Bojan han reactivado habitualmente al equipo en contraste con el discreto papel que en la temporada jugaron Saviola y Ezquerro. Hoy en día, el Barça se apaña bien sin el brasileño, cuyo concurso para el partido del miércoles ante el Zaragoza es dudosa.
Personas de su entorno expresan su preocupación por el jugador, en evidente baja forma pese a realizar la pretemporada y no disputar la Copa América y abatido moralmente después de ser sustituido en tres partidos. El futuro de Ronaldinho es especialmente incierto porque está en un momento muy delicado. Ha perdido el sitio.