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Messi, inspirador


Ha ganado el Barça enteros en defensa. De ser un equipo más o menos fiable, ha pasado a sustentarse desde atrás. De recibir pocos goles, como la temporada pasada, cuando fue el equipo menos goleado, junto al Getafe, ha pasado a encajar menos. Pero al tiempo que cierra los espacios de maravilla, a veces se congela en los últimos metros, donde los delanteros apenas lanzan desmarques. Así, el equipo se remite a los lanzamientos desde fuera del área. Menos el argentino Lionel Messi, que lo hace todo y todo lo hace bien.
Los elogios para el delantero, que dedicó los dos goles a Ronaldinho, al hacer el gesto surfero que caracteriza al brasileño, “lo hice porque sé que Ronie quería jugar”, dijo Leo sobre su compañero, que oficialmente siguió el partido recibiendo un masaje en sus doloridos gemelos sobre una camilla del vestuario, fueron interminables. “Messi es una fuente de inspiración”, convino Joan Laporta, presidente del Barcelona; “le sale el fútbol de dentro y tiene una magia extraordinaria”.
Frank Rijkaard, el técnico del Barcelona, también le dedicó unas palabras cariñosas a su Harry Potter personal. “Creo que está actuando a un nivel muy alto”, le reconoció el entrenador holandés. Pero le dio más valor al gesto de dedicarle los goles a Ronaldinho.
“Messi tiene sangre fría y me gusta”, afirmó; “porque el gol da felicidad y es un momento caliente para la cabeza. Y Leo se ha acordado de un compañero. Me gusta”. Poco le importó el gesto a Juande Ramos, el técnico del Sevilla, que mostró la cara de la impotencia. “Messi está en estado de gracia”, argumentó el técnico. “Ya lo sabíamos y no nos podíamos despistar en ningún segundo”, continuó con parsimonia y resignación; “el acierto de Messi ha desequilibrado el partido. Su estado de forma es dulce y difícil de igualar en Europa”, añadió. Tanto elogio le ruboriza al argentino, tan tímido fuera del campo como descarado dentro. “Que el Barça gane no es por mí. Simplemente, el equipo está cogiendo el ritmo a los partidos”, defendió.
Pero Laporta no quiso desmadrar los elogios. “Messi ha sido desequilibrante. Pero ha sido gracias al trabajo del equipo”, esgrimió. Más que nada, gracias al trabajo defensivo. “El gol que nos han metido ha sido una lástima porque atrás estábamos muy bien”, aseguró Rijkaard. Y habló de Touré, que sustenta al equipo en la presión y ofrece coberturas defensivas al tiempo que regala una salida de la pelota rápida.
“Touré se ha adaptado muy rápido”, dijo Rijkaard sobre el jugador, fichado este verano. “Creo que tiene gran disciplina táctica y buena visión de juego”, le alabó el entrenador holandés. Y extendió los elogios al equipo. “Hemos jugado bien. La verdad es que con gente así apenas tengo trabajo”, concedió. Sobre todo si Messi resuelve.
El público, en lo que viene siendo un gesto habitual, bien porque lo mima Rijkaard, bien porque “La Pulga” la lía sobre el césped, despidió a Messi coreando su nombre y con un aplauso cerrado y prolongado. “Es una alegría enorme que la gente haga eso”, responde Leo, el mago del Camp Nou.