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Jugaron mejor en el terreno


Carlos Alfaro

Ahora sí era un completo funeral la madriguera leonesa. Estaban abatidos y vencidos. Con la moral por el suelo y el corazón derretido. Era un equipo felino con los ánimos descuartizados, que a duras penas respiraba como para mantenerse con vida. Aquello era funesto.
Pero aun así, ante el ambiente fúnebre, en medio del gran silencio cobijando por completo la madriguera, alguien rompió el hielo. Fue el mentor Davis Hodgson, un poco incrédulo por momentos ante lo ocurrido, pero siempre con el profesionalismo para afrontar las adversidades.
“Granada lo hizo mejor en el terreno. Todo nuestro respeto es para ellos, especialmente cuando mostraron mucho corazón, al batallar contra las adversidades y sobrevivir a un déficit de 0-3 en la serie”, dijo el manager.
Pero Davis fue más allá en algunos aspectos que fueron valiosos para el resurgimiento de los Tiburones, y el triste entierro leonés.
“Ojalá quede de experiencia que las negociaciones de los juegos que hacen los directivos, no pueden hacerlas obviando la opinión de los managers. No era lo mismo enfrentar el pitcheo de Granada con un día de descanso, que quizás estaba en un 70 por ciento recuperado, a hacerlo con tres o cuatro días, estando al 100 por ciento”, añadió.
También hubo cuestionamientos sobre el accionar de los umpires. “Es una lástima cuando se dan cosas tan terribles por parte de los umpires en juegos tan cruciales. Me da mucha pena. Con esto no estoy negando el mérito de los Tiburones. Repito, ellos fueron mejor que nosotros, pero hay que mejorar el cuerpo arbitral”, añadió.

Una despedida ingrata

Henry Roa le dijo adiós al béisbol como jugador de la manera más ingrata que uno podía imaginarse... La escena no era la apropiada para Roa, quien a través de su carrera, el éxito siempre estuvo de su lado.
Esta vez la frustración de perder una final, y hasta por nocaut en su propia casa, fue tan vergonzosa como dolorosa. Pero aun así, aunque en medio de dificultades, el gran artillero felino digería de esa manera su retiro del juego como artillero.
“Esperaba que mi retiro del juego fuera de otra manera, pero el destino me puso esto y sólo me queda aceptarlo”, dijo Roa, mientras todos en el dogout lo escuchaban, y junto a él, sufrían la melancolía de la derrota.
“Tuve grandes satisfacciones como jugador, y uno nunca se cansa de seguir ganando. Yo quería el campeonato. Quería marcharme en medio de aplausos, alegría y festejos, pero tengo que hacerlo ante quejas, lamentos y abucheos. Pero esos son los retos adversos y no podemos bajar la guardia”, concluyó diciendo Henry.