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¿Piensan soltar a Padilla?


Edgard Tijerino

Evan Grant es un cronista de Texas que cuando se refiere a Vicente Padilla, en la mayoría de los casos que expone, parece opinar con el hígado y no con la cabeza. ¿Por qué procede así? No se sabe, pero ese terrible inconveniente no le quita tener razón en varias de sus argumentaciones, más allá de su posición inquisidora.
A nosotros, que deseamos lo mejor para Padilla en la Gran Carpa, nos molesta Grant con sus opiniones, aunque obviamente debemos someterlas a discusión.
“Quizá sea su última salida con los Rangers”, advirtió Grant antes de la apertura realizada por Vicente el miércoles contra los Gemelos, sugiriendo que la gerencia del equipo podría estar dispuesta a involucrarlo en un cambio, acusándolo de un comportamiento torpe, egoísta y antideportivo, que perjudica al equipo.
Fue Grant quien dijo, antes de comenzar la temporada, que la firma de Padilla por tres años y casi 34 millones de dólares –-pese a sus 15 victorias en 2006--- era un riesgo mayúsculo porque se trataba de un pitcher nada seguro.
El manager Ron Washington se quejó del excesivo uso de bolas lentas por parte del nicaragüense, apuntando que su arma esencial es la bola rápida, que estuvo zumbando encima de las 95 millas frente a Minnesota y que debe aferrarse a ella.
“Se necesita más que lanzar a 96 millas por seis innings cada cinco días. Barry Zito, Woody Williams y Padilla son tres pitcheres sin poder completar juego en los últimos cuatro años, con más de 100 aperturas. Zito promedia seis innings y un tercio, Williams seis y el nica cinco y dos tercios. Les hace falta longitud y profundidad”, apunta Grant.
A Padilla se le deben 22 millones por los dos años pendientes de contrato. Según Grant, hay que buscar cómo cambiarlo y menciona al todavía no completamente reparado Carl Pavano y a José Ariel Contreras, como posibilidades. Sin embargo, Padilla no rima con el manager Ozzie Guillén, quien ha logrado una extensión de su contrato con los Medias Blancas, lo cual es un serio estorbo.
Otro punto de Grant es el siguiente: si no logran cambiarlo, los Rangers tendrán que tragar duro y tener que aceptar continuar con Padilla. Sin duda, una situación difícil.
El pinolero, manejando con habilidad la suspensión de siete juegos, podría estar abriendo el lunes contra los Angelinos de Anaheim, pero no es seguro. Hay quienes piensan que su trabajo del miércoles no sólo ha sido el último de 2007, sino el último con los Rangers, dando por un hecho que tratarán de forzar una negociación.