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Pedro sigue creciendo


Edgard Tijerino

¡Qué frustrante fue! La posible tercera victoria consecutiva de Pedro Martínez fue malograda por un bullpen deficiente, incapaz de sostener una ventaja de 3X1 sobre los Filis en los últimos tres episodios.
Los Mets perdieron 4-3 el sábado y vieron acercarse peligrosamente a los de Filadelfia a cuatro y medio juegos, pero se quedaron con la satisfacción de comprobar el crecimiento del tirador derecho ganador de tres Cy Young, Pedro Martínez, y hacer cálculos alrededor de la utilidad que puede proporcionar en los momentos cumbres de la recta final.
Después de tres aperturas inyectadas de confianza en su futuro inmediato, Pedro parece estar tan bien restaurado como el David de Miguel Ángel en Florencia. Su brazo de 36 años ha dado la impresión de encontrarse muy bien reconstruido y listo para mayores esfuerzos.
Retando el agresivo bateo de los Filis encabezado por el encendido Chase Utley, fuerte aspirante al centro de bateo de la Liga Nacional, ese lead-off tan picante que es Jimmy Rollins; el tumba-verjas Ryan Howard y el efectivo productor Aaron Rowand, el pequeño dominicano que ha logrado juntar astucia, corazón, control y lo que le queda de poder, ponchó a nueve en el trayecto de seis episodios, permitiendo sólo una carrera consecuencia de 7 hits y mejorando a 1.69 su porcentaje en efectividad.
En su reaparición frente a los Rojos el 3 de septiembre, con todas las miradas encima de sus gestos, movimientos y registros de velocidad en los radares, Pedro soportó tres carreras, dos de ellas limpias, lanzando para 5 hits y 4 ponches en cinco entradas. Los Mets triunfaron 10X4.
Mientras celebraban el éxito y el aterrizaje de Pedro en la pista de los 3 mil ponches, los Mets sometían a consideración las señales enviadas por Martínez en su primer examen. Era prematuro atreverse a diagnosticar y estaban claros que sería necesario esperar un poco.
Martínez regresó a las brasas contra los Astros el día 9 dibujando cinco ceros con pitcheo de 6 hits y 4 kaes, para apuntarse su segundo triunfo por 4-1 fijando en 1.80 su efectividad. “Lo vi más suelto, manejando mejor sus lanzamientos y es inevitable entusiasmarse con él, pero hay que tener calma”, dijo el manager Willie Randolph.
El sábado, Martínez permitió sólo una carrera a los Filis en el propio inicio del partido, antes de tomar las riendas del juego con firmeza, ponchar a nueve en seis innings como en los viejos tiempos de grandeza y entregar la pelota con la pizarra favorable 3X1.
“Por primera vez me sentí con confianza para utilizar el cambio en conteos complicados. Eso fue lo mejor. Cada vez estoy más cerca de una buena forma”, apuntó Martínez, quien ha sido el pequeño Napoleón del pitcheo en las mayores.
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