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TEMIBLE PITCHER FRÁGIL


Edgard Tijerino

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Todas las miradas serán para Pedro Martínez hoy. Cada uno de sus movimientos, gestos y disparos será sometido a una cuidadosa observación, sobre todo por parte de los ansiosos Mets, necesitados urgentemente de un buen soporte monticular.
Pedro es engañoso. No parece ser un pitcher tan temido por sus bolas rápidas serpenteantes, su peligroso pitcheo adentro y la habilidad para cambiar ángulos y velocidades. Es un hombre pequeño, travieso, habitualmente sonriente, propenso a dolores en el brazo, hombro y codo, por cumplir 36 años en octubre y cobijado por un gigantesco signo de interrogación al regresar de la lista de inhabilitados.
Ese hombre frágil que estuvo once meses fuera de acción con la tenebrosa posibilidad de no volver a apretar el gatillo, se transforma en el montículo en un hombre duro, sólo vulnerable a la kriptonita.
Contra los Rojos y Aaron Harang, un ganador de 14 juegos, Pedro podría verse forzado, en busca de impresionar, a tirar su corazón y no la pelota hacia el plato. Ha sido siempre un pitcher valiente que no rehuye retos y consigue crecimientos a veces espectaculares.
Con balance de 206 victorias y 92 derrotas a la orilla de un impresionante 2.81 en efectividad a lo largo de 2,645 entradas y un tercio, Pedro busca dos ponches más para ingresar al Club de los 3,000.
Se suponía que Martínez, un tirador de nueve entradas perfectas contra San Diego en 1995 lanzando para los Expos, llegaría cómodamente a la gran cifra en 2006, pero el 14 de agosto, su hombro gimió frente a Filis y sólo trabajó un inning, saliendo de circulación por un mes.
Regresó el 15 de septiembre contra los Piratas con una inseguridad preocupante y continuó el 21 retando a los Marlins multiplicando temores. Finalmente, fue explotado el 27 en su último intento frente a los Bravos, limitado a sólo dos innings y dos tercios con siete carreras limpias permitidas y apenas un ponche.
Ese 11.81 en efectividad durante un septiembre breve y terriblemente amargo hizo que lo viéramos convertido en algo caricaturesco, sin nada claro sobre su futuro.
Hoy, el ganador de tres premios Cy Young que fue capaz de una temporada fantasiosa en 1999 al obtener 23 victorias por cuatro reveses, registrar 2.07 en carreras limpias y ponchar a 313, tratará de demostrar que aún tiene cuerda, aliento, corazón y recursos para ensayar otra arremetida.
Tobey Maguire fue el Hombre Araña; Antonio Banderas, el Zorro, Michael Keaton, el Hombre Murciélago. Ninguno de ellos podría ser Pedro Martínez.