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Sin escape


Martín Ruiz

No existen artificios posibles que eviten la eliminación del Bóer o Matagalpa. Por donde le busquen, no hay forma de evitar que uno de ellos quede fuera de la final.
El panorama es difícil para estos equipos, que tienen diez y nueve victorias respectivamente, con dos y tres juegos por realizar, y uno de ellos es entre sí, que automáticamente dejará a uno fuera de combate.
Matemáticamente ningún equipo está clasificado ni eliminado, pero la paridad de los juegos no permite más que un empate en el segundo lugar con 12 victorias, para buscar un milagroso juego extra.
León y Granada ocupan los primeros lugares, con tres pendientes los leones y dos los sultanecos. Cada uno tiene 12 victorias y una más los asegura en la final. El Bóer está con balance 10-12, con dos juegos pendientes, que son contra León y Matagalpa. Los norteños, con 9-12, tienen aún tres juegos, que son con Granada, Bóer y León.
Sería asombroso ver al Bóer o Matagalpa eliminando al León o al Granada, pero habrá que ver cómo responden sus brazos, que ha sido la debilidad de ambos clubes, y la actitud con que asuman el reto y los resultados inmediatos.
Ayer terminó salvándose el día y se mantiene el interés por el cierre de esta semifinal, que en realidad ha sido la más disputada en partidos de 24 juegos.
El domingo, Feniba dio a conocer un calendario de reprogramaciones que tenía la falla de poner a jugar a sólo dos equipos para hoy, que eran Granada y Matagalpa, y para el miércoles jugaban todos, Bóer vs. Matagalpa, y León vs. Granada.
Obviamente, los granadinos protestaron y con justa razón preguntaron por qué no lo hacían los otros, que tienen un juego pendiente común.
En forma improvisada, Feniba hizo el ajuste, con los partidos Matagalpa-Bóer y León-Granada para el martes, pero Joseph Mendoza, presidente de la directiva del Bóer, se negó a jugar el martes, porque apelando a la formalidad y la reprogramación cronológica dominical, le correspondía jugar contra Matagalpa hasta el miércoles.
Tras largos minutos de discusión con los directivos del Granada, Omar Cisneros por Matagalpa y Joseph del Bóer, con la venia del equipo León, más las sugerencias de los cronistas, Joseph, que entraba y salía de la reunión para consultar y ver qué convenía.
Al final, humo blanco… Joseph propuso que se juegue el miércoles. El Bóer viaja a León y que Matagalpa reciba a Granada; que el jueves Granada viaje a León y el Bóer a Matagalpa; que el viernes, si es necesario, jueguen Matagalpa y León. Propuso también que si llueve y no se puede jugar, que se corran las fechas.
Con esta decisión, que finalmente fue aprobada porque todos quieren jugar y definir posiciones, todos los equipos ganaron un día de descanso. El Bóer consiguió llegar a su último juego, con Matagalpa, que es de vida o muerte, una vez que se despeje el panorama.
Pero la semifinal podría recortarse si mañana el León vence al Bóer y Granada a Matagalpa. Los ganadores tendrían 13 triunfos y no habría chiste seguir.
Matagalpa ha crecido ofensivamente, porque ha descansado suficiente, pero al igual que el Bóer, están con la soga al cuello y no tiene escape.