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Sería espectacular


Martín Ruiz

Toda la emoción que ha transmitido la serie Semifinal del béisbol de Primera División, especialmente por el vibrante repunte de los Indios del Bóer, podría acrecentarse en la final especialmente si llega la Tribu, y se encuentra a los Tiburones del Granada.
Nunca hemos visto una serie Bóer-Granada en serie pactada a siete juegos, y de darse sería espectacular, especialmente porque ha crecido la rivalidad entre ambos, que se compara con aquella que nació en los 90 con los juegos Bóer-San Fernando, o como las históricas batallas entre el Bóer y el Cinco Estrellas.
Cada juego entre el Bóer y Granada está cargado de intensidad por la calidad de los peloteros y la rivalidad que existe entre ellos, muchos que jugaron juntos y ahora son adversarios acérrimos, que en ocasiones han caído en violencias innecesarias. Pero es parte del calor del juego que ellos desarrollan.
En la Semifinal lo han demostrado. Se han enfrentado siete veces y la serie favorece a los Indios 4-3. Granada ganó el primer juego de la serie 1x0 con gran pitcheo de Diego Sandino y jonrón de Norman Cardoze. El segundo juego lo ganó el Bóer por nocaut 12x2 con Erick Morales y Aníbal Vega carburando, pese a jonrón de Stanley Loáisiga.
Granada ganó los siguientes dos juegos 7x1 y 8x3, guiados por Julio César Ráudez y el bateo de Domingo Álvarez y Stanley, pero el Bóer ha ganado los últimos tres desafíos con pizarras 7x2 con jonrón de Vega y bateo perfecto de Talavera (4-4), quien decidió el sexto juego 7x6 con jonrón en el décimo inning, obviando los jonrones de Stanley y Cardoze, y el sábado pasado Francisco Rayo silenció 5x0 a los desvelados Tiburones.
¿Y por qué no pensar en una final León-Bóer, o Granada-León?
No serían tan emocionantes. Ya hemos tenido dos finales entre el Bóer y León, en 1997 y el 2001, y prevalecieron los rugidos ante las tropas dirigidas por Julio Sánchez y Omar Cisneros… Incluso, en el 2003, ya el León superó ampliamente al Granada de Róger Acevedo, aparte de que existía una historia desde los 70, cuando se enfrentaban Oscar Larios y Heberto Portobanco. Al León se le respeta cada vez que está en una final.
La final Bóer-Granada es una de las variantes que puede dejarnos el cierre de la semifinal, que lamentablemente se ha visto afectada por la lluvia, sin poderse jugar dos días. Granada, Bóer y León están trenzados en una feroz lucha por un boleto para la final, mientras Matagalpa apela a una hazaña para instalarse en esa fase. A tres juegos del segundo lugar y con cinco juegos por realizar, Matagalpa está de espaldas a la pared y cada juego definirá su derrotero.
Hoy, el León recibe al Bóer para completar el partido del pasado 15 de agosto. El ganador se quedará solitario en el segundo lugar. Mientras tanto, Granada se enfrenta a Matagalpa en el “Chale Solís”, donde el equipo de casa se juega el futuro.
A como ha marchado la semifinal en los últimos juegos, podríamos ver la final de oriente con la capital. Ambos equipos en agosto ganan siete partidos y pierden cuatro.
La única vez que Bóer y Granada se vieron en una final fue en 1971, cuando se hizo entre cuatro equipos, actuando también el Flor de Caña y Chinandega, que fue el campeón. Granada ganó tres de los cuatro juegos, con marcadores 2x1, 5x2 y 6x2. El Bóer ganó 4x0. En esos cuatro juegos sólo hubo un jonrón, bateado por el granadino Daniel Budier con las bases llenas el 26 de septiembre.