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Brasil, al suave


Montpellier, Francia / EFE.- La selección de Brasil se impuso ayer a la de Argelia (2-0) en un partido amistoso que careció de historia y que sólo se desniveló gracias al mejor nivel técnico de los sudamericanos.
La localidad francesa de Montpellier fue el escenario del primer partido de los brasileños tras ganar la Copa América hace poco más de un mes.
De salida, el técnico brasileño Dunga optó por conceder su confianza al equipo-base del torneo americano y dejó en el banquillo a sus dos figuras principales, el barcelonista Ronaldinho y el milanista Kaká.
Con el planteamiento poco vistoso que caracteriza al seleccionador brasileño, Robinho era el único que intentaba poner algo de juego, pero sin mucho éxito, y el peligro más importante de su equipo procedía de las subidas por la banda de los laterales, Maicon y Kleber.
Con continuas circulaciones de balón pero con poca profundidad Brasil controlaba el juego hasta llegar al área de Argelia, que se defendía con orden y firmeza.
Los magrebíes apenas inquietaban la meta de Doni, que únicamente tuvo que emplearse para sacar un balón de los pies de Saifi, quien se quedó solo en un contraataque.
En el descanso Dunga prefirió hacer algunos cambios y dio entrada a Ronaldinho y a Kaká.
Los nuevos dieron algo más de mordiente y las dos estrellas probaron suerte ante la meta rival: el Gaucho con un lanzamiento de falta que detuvo el portero y el “cerebro” del Milán con una volea que se colaba y sacó un defensa.
En esa fase de mayor dominio del conjunto de Dunga llegó el primer gol con un testarazo de Maicon en un saque de esquina que botó Ronaldinho.
Luego Kaká se lució en una jugada individual que Vagner Love no pudo culminar antes de que el mediopunta del Barcelona anotara el segundo tanto al aprovechar un rechace del portero argelino a tiro de Diego.
Ese tramo final fue el período más brillante, con un juego más incisivo de la “canarinha” y con algún intento del combinado africano por acortar distancias, pero con escaso peligro.