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Los 3,000 hits, ¿quién sabe?


Edgard Tijerino

dplay@ibw.com.ni

“Todavía me quedan metas por alcanzar”, dijo Barry Bonds después de haber establecido una nueva marca jonronera de todos los tiempos, que de inmediato volvió a mover hacia delante conectando el 757.
Obviamente, Bonds se refería a los 3,000 hits.
Con un total de 2916, Bonds ya no tiene tiempo en este 2007, a menos que tome diariamente bebedizos de pólvora y se convierta en una reencarnación de Ty Cobb. Así que, no hay más alternativa, Barry tendrá que jugar el próximo año, pero ¿a qué equipo podría interesarle con 44 años, sus piernas pesadas y los reflejos entumecidos?
Cuando Hank Aaron estaba cerrando su carrera, había perdido su atracción y poco público lo vio conectar sus últimos 22 jonrones en las temporadas de 1975 y 1976.
Eso mismo ocurrirá con Bonds y en consecuencia, si se le abre algún espacio, será por poco dinero. ¿Cometerá el mismo error que Sammy Sosa, quien tuvo tiempo de rectificar después de perderse una campaña?
El dominicano rechazó propuestas cortas en 2006 por considerarlas una ofensa para su reputación de terrible, pero recapacitó y regresó por cualquier cantidad con los Rangers de Texas. Fue así que pudo alcanzar la cifra soñada de 600 jonrones, sin precedentes entre bateadores latinos.
Bonds, que ha recibido más de 2,500 pasaportes equivalentes en turnos oficiales a cinco temporadas inutilizadas, ha estado reducido desde 2002 a menos de 400 veces al bate y con registros superiores en bases por bolas que en hits conectados, incluso en ciertos casos con más de 100 de diferencia, 232 por 129, como ocurrió en 2004.
Es por eso que la frecuencia jonronera de Bonds en 9,778 turnos es muy superior a la de Aaron, de 12,364 ingresos al cajón de bateo.
Los 3,000 hits y ganar un anillo de Serie Mundial son asignaturas pendientes para Barry Bonds mientras continúa siendo aguijoneado por los debates sobre la legitimidad de sus cifras.
Ted Williams, Rod Carew, Ernie Banks y Cal Yaztremski son algunos de los superastros que nunca ganaron una Serie Mundial, pero los 3,000 cohetes parecen necesarios en la hoja de vida de un bateador que ha demolido montañas y provocado tempestades haciendo swing.
Cierto, Babe Ruth se quedó corto con 2,873 imparables, pero en 8,399 turnos, esto debido a que en sus primeras cuatro temporadas, entre 1914 y 1917, destacándose como pitcher, sólo estuvo en el cajón de bateo oficialmente 361 veces, lo que fue un drástico recorte de posibilidades.
¿Veremos a Bonds en acción el próximo año? ¿Qué equipo tendrá interés en él? Los Gigantes ya tiraron la toalla.