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Se terminó la magia en Fenway Park


BostonHerald.com

Los Medias Rojas todavía no iban para alguna gira fuera de Boston, pero eso no tuvo la mínima diferencia para Devern Hansack.
El derecho, muy triste, abatido y casi con lágrimas en los ojos, empacó sus cosas en un bolso grande del tamaño del que usan los de hockey, y fue a llenar una bolsa de plástico con hielo y un extra de porción de latas de gaseosas.
Camino a los vestidores, el pitcher Kyle Snyder detuvo al joven lanzador y le dijo unas cuantas palabras de aliento. Brendan Donnelly le dio una palmada en la espalda. Ambos comprendían lo terrible que se siente cuando se retorna a Triple A luego de un llamado de emergencia --en el caso de Hansack--, porque llegó a ocupar el puesto del lesionado Josh Beckett.
El problema es que Hansack, quien permitió su primer imparable en el Fenway Park que fue cuadrangular de Chipper Jones en el primer inning, estuvo muy distante del lanzador que tiró cinco entradas sin carreras el último día de la campaña regular el año pasado contra los Orioles.
La noche del sábado él permitió cuatro carreras y seis hits, incluyendo dos jonrones en cuatro innings, y cargó con la derrota de Boston 14x0 ante los Bravos.
Con su mochila pesada y cargada en su hombro, Hansack declinó hacer comentarios. Sólo quería marcharse del lugar, mientras estaba a la espera de ser enviado de nuevo a Triple A. El retorno del pinolero al Fenway Park fue en medio de una tarde oscura, ya habían utilizado la carpeta blanca en el terreno, la niebla aquejaba la zona, al mismo tiempo que la lluvia y había posibilidad que el partido se suspendiera.
“Yo no sé si eso realmente le molestó. Él no me comentó nada al respecto”, dijo el catcher Doug Mirabelli.
A pesar de lo mal del juego para Hansack, Mirabelli observó los destellos del nica sobre la loma, los mismos que hicieron vibrar de la emoción al público de Fenway la temporada pasada.
“Creo que él posee un tremendo repertorio. Su repertorio siempre está bien. El problema es que a veces te metés en dificultades y aparecen en escena esos grandes bateadores que te castigan con imparables”, dijo Mirabelli.
Al final de cuarto innings, cuando Hansack abandonó el juego producto de una lesión en uno de los dedos de su mano derecha, Boston caía 4x0.
“Inmediatamente que se dio la lesión lo mandamos a que se hiciera una placa para ver cómo estaba su dedo”, dijo el manager de Boston, Terry Francona, quien manifestó que a pesar que todo estaba normal, la decisión de que no continuara fue tomada enseguida. “Lo bueno es que está bien. No fue nada grave”, añadió.
“Muchos de sus lanzamientos quedaron arriba y los buenos artilleros de ellos tuvieron chance de hacer swing con plena extensión de brazos, y así fue como Hansack pagó caro el precio”, dijo Francona.
El representante de Hansack, Evelio Areas Júnior, dijo que dependiendo del estado de salud de Josh Beckett, Hansack podría tener otra apertura más durante su estancia en las Grandes Ligas. La apertura sería ante los Texas Rangers, siempre y cuando Beckett se mantenga en la lista de inhabilitados… El costeño hará el viaje con los Medias Rojas a Nueva York, pero no lanzará ante los Mulos.

Traducción: CARLOS ALFARO LEÓN