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¿“Dice-K”, mala inversión?


Dionisio Soldevila
ESPNdeportes.com
SANTO DOMINGO
Los Medias Rojas de Boston hicieron mucha bulla durante la temporada muerta por la adquisición del japonés Daisuke Matsuzaka, por quien invirtieron 103 millones de dólares para quedarse con sus servicios.
Y tenían razón de hacerlo, pues por primera vez en mucho tiempo (¿o por primera vez en la historia?) le ganaron a los Yanquis de Nueva York en una puja por dinero.
Además, traían a un lanzador que deslumbró al mundo en el Clásico Mundial de Béisbol que ganó Japón sobre Cuba el año anterior, e incluso tenía un lanzamiento secreto que sólo él era capaz de hacer, el gyroball.
Pero luego de cuatro aperturas en este primer mes de la campaña, Matsuzaka no ha llenado las expectativas que se crearon a su alrededor.
Cientos de periodistas japoneses corren despavoridos detrás de “Dice-K” cada vez que éste hasta se rasca la frente, sin embargo, en papel y en los numeritos, el japonés no ha sido más que un lanzador promedio.
Sí, simple promedio y en el partido del domingo contra los Yanquis de Nueva York fue castigado fuertemente en su primer enfrentamiento de alto calibre en las mayores, aunque fue salvado por la potente ofensiva bostoniana que conectó cinco cuadrangulares.
Hasta la fecha Matsuzaka ha realizado cuatro aperturas y en solo una de ellas no ha completado las siete entradas de labor (ante Toronto el 17 de abril).
Pero en sus 27 entradas lanzadas ha permitido un total de 12 carreras limpias para una efectividad de 4.00, y su foja general es de 2-2.
Pero si se toma en consideración que uno de sus dos triunfos fue en su debut de la temporada contra los débiles Reales de Kansas City, entonces hay que pensar las cosas dos veces, ¿o no?
El Fenway Park, mientras tanto, no ha sido muy cómodo para el nipón, pues es donde más fuerte castigo ha recibido, como indica su efectividad de 5.79 lanzando en casa y donde la oposición le batea para un elevado .291.
Cierto, todavía puede ser muy temprano para pasar un veredicto final, pero para un lanzador que fue “vendido” al mundo como la superestrella del pitcheo que no tenía forma de fallar hasta el momento ha lucido como sobrepagado.
Recuerden que estamos hablando del mismo equipo de los Medias Rojas que hace alrededor de una década le cerró las puertas a Roger Clemens y hace menos de tres años se negó a ofrecer más de dos años de contrato al dos veces ganador del premio Cy Young, Pedro Martínez.
Pero el boom de “Dice-K” sigue fuerte por el momento. Pero a mí todavía no me convence.