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Milán se coló a semifinales


Tras la clasificación del Manchester United y Chelsea, el martes, tal como se esperaba, Liverpool los acompañó ayer miércoles a las semifinales de la Liga de clubes Campeones de Europa de fútbol, instancia en la que el AC Milán oficiará de “invitado europeo”.
En la capital bávara, AC Milán no tuvo problemas para sellar su pasaporte a la próxima instancia, en la que enfrentará al Manchester United.
Tras el empate 2-2 en el estadio de San Siro, se lo consideraba un equipo terminado que recibiría una lección del fútbol alemán en resurgimiento, sin embargo, el holandés Clarence Seedorf, Filippo Inzaghi, Paolo Maldini y otros jugaron su mejor partido de la temporada.
Durante los quince primeros minutos el campeón alemán dominó las acciones. Tras un centro del holandés Mark van Bommel, Christian Lell, de 22 años, casi abre el marcador en el minuto siete, pero el defensa Massimo Oddo despejó el balón en la línea de gol. Cinco minutos más tarde, “el Príncipe” Lukas Podolski casi sorprende al arquero brasileño Dida con un disparo seco.
Pero nada asustó al AC Milán que, en sólo cuatro minutos, con el “Árbol de Navidad” (1-2-3-4) alineado por Carlo Ancelotti, con un solitario Inzaghi en punta apoyado por Kaká y Seedorf apenas retrasados, provocó una verdadera pesadilla a sus anfitriones.
El brasileño Kaká desequilibró a la defensa local al retomar un mal despeje de Lell y habilitó a la perfección a Seedorf, que aprovechó una mínima brecha para anotar la apertura (28).
El neerlandés, muy criticado esta temporada, también tuvo que ver en el segundo gol: avisado por Kaká, Seedorf taconeó el balón para que Inzaghi, entre Lúcio y Kahn consiguiera el segundo (32).
De vuelta de los vestuarios, el Bayern pobló el mediocampo con cinco jugadores y dejó tres en defensa, intentando acelerar el ritmo, lo que resultó ineficaz a pesar del dominio territorial impuesto. Después ya nada cambió.
Liverpool, por su parte, no tuvo el más mínimo apuro para liquidar al PSV Eindhoven, al que ganó 1-0 en un partido sin emoción tras el 0-3 del choque de ida.
Los locales controlaron en todo el momento la marcha de la eliminatoria, sin llegar en ningún momento a ver peligrar su cómoda ventaja, a pesar de que jugadores importantes como Steven Gerrard, Steve Finnan o Jamie Carragher empezaron en el banco de suplentes, en previsión de encuentros más decisivos.
Ambos conjuntos dieron muestras de saber que la eliminatoria ya estaba finiquitada, con un Liverpool sumido en la placidez y un PSV con la cabeza más centrada en la defensa de su liderato en Holanda que en el césped de Anfield Road.
Avanzada la segunda mitad cuando el Liverpool, impulsado por la expulsión del visitante Dirk Marcellis, se adelantó en el marcador gracias a su ‘gigante’ Peter Crouch, que batió la meta rival y se apuntó el único gol del partido.
En la próxima cita europea del equipo, Liverpool se verá en semifinales con el Chelsea en un duelo fratricida por todo lo alto que decidirá una plaza para la gran final de la Champions ante MU o AC Milán.