Deportes

“Lula” se robó los aplausos


Emir Alfaro

Cinco figuras, cinco vidas dedicadas al deporte, algunas más que otras, pero todas reconocidas como constructoras de parte de la historia del deporte nicaragüense: María Lourdes Ruiz, Adolfo Méndez, Livio Bendaña Espinoza, Clifford Scott (q.e.p.d) y Julio Rocha López.
Estas cinco personalidades forman parte del exclusivo grupo del Salón de la Fama del Deporte Nicaragüenses que ayer llegó a 184 miembros, y año con año abre sus puertas para albergar a otros atletas, dirigentes o cualquier persona que ha estado involucrada con el deporte nacional y dejó su huella imborrable.
Sin duda que María Lourdes Ruiz “La Lula”, una mujer forjada en hierro y oro, fue la gran atracción de la noche. Campeona nacional y recordista en lanzamiento de bala y disco, ganadora de medallas centroamericanas, así como campeona nacional de levantamiento de pesas y Campeona Mundial Master en este deporte, la Lula se mereció los mayores aplausos de los invitados a esta ceremonia.
Entre estos invitados que engalanaron el evento se encuentra la campeona mundial de atletismo, la cubana Ana Fidelia Quirot, y la campeona olímpica en levantamiento de pesas, la mexicana Soraya Jiménez, no por casualidad de los deportes a los que ha entregado su vida la Lula.
También estuvieron Dulce María Piña, de República Dominicana, campeona Panamericana de Judo, la venezolana Johana Blanco, de judo, Ruperto Herrera, Vicepresidente del Comité Olímpico de Cuba, entre otras personalidades.
Entre tantas estrellas los nacionales no se opacaron, al contrario, unieron su luz, su resplandor, para hacer un llamado para que el deporte reciba más apoyo, así como las glorias del deporte necesitan que se les dé seguimiento.
Uno a uno fueron recibiendo su anillo de miembros del Salón de la Fama, y su respectivo diploma, acompañados por familiares que han sido apoyo fundamental en sus vidas entregadas al deporte.
La actividad estuvo ensombrecida por el olvido del maestro de ceremonia, quien no llamó a los familiares de Clifford Scott para que subieran a la tarima a recibir el diploma y anillo, y cuando al final llegó el hijo de Clifford y su viuda, sólo entregaron el diploma y no se vio el anillo.
Luego de la ceremonia y los discursos de Carlos García, como presidente del Salón de la Fama, y Julio Rocha, de parte de los homenajeados, María Lourdes fue una de las más felicitadas por amigos, familiares y cualquier atleta o dirigente ligado al deporte, reconociendo su aporte a la historia del deporte nacional.