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Día histórico en natación


Caen cuatro récords mundiales

Día histórico en natación

AFP / END
Natalie Coughlin y Aaron Peirsol, arriba; Federica Pellegrini y Michael Phelps, abajo, impusieron nuevos récords mundiales de natación ayer en Australia.

Fernando Castán

Melbourne / EFE.- Los estadounidenses Michael Phelps, en los 200 metros libre; Natalie Coughlin, en los 100 espalda; y Aaron Peirsol, en los 100 espalda; y la italiana Federica Pellegrini en 200 metros libre, batieron los récords del mundo de esas distancias en los Campeonatos del Mundo de Natación de Melbourne que vivieron ayer un día histórico.
El primero fue Phelps en la final más esperada. El estadounidense se enfrentaba al holandés Pieter van den Hoogenband en una de las distancias más espectaculares, y en la que el europeo hizo el lunes mejor marca de clasificación y que en Atenas le había batido en la final olímpica.
El anterior récord estaba en poder del australiano Ian Thorpe, retirado oficialmente el pasado mes de noviembre, desde los Mundiales de Fukuoka, en Japón, en 2001, con un registro de 1:44.06.
En la final de los 200 metros libre el americano cronometró 1:43.86, superó a Van den Hoogenband, que tenía el mejor crono de los finalistas, y al surcoreano Tae Park, de 17 años, que el pasado domingo en Melbourne se proclamó campeón del mundo de los 400 metros libre.
El holandés hizo 1:46.28; el coreano, 1:46.23; y el australiano Kenrick Monk, 1:47.12, mientras que el italiano Massimiliano Rosolino, medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de 2000 en Sydney, no pudo subir al podio, y fue cuarto con 1:47.18.
Phelps dominó la final y pudo en todo momento con Van den Hoogenband. El estadounidense salió mucho mejor que el holandés y, si bien éste le cogía al final de cada 50 metros, el nadador de Baltimore era mucho más rápido en cada giro, sobre todo en el paso del 150, cuando decidió la carrera.
Sacó tanta ventaja en el último volteo que debió de hundir a su rival, ya que tras haberle dado casi alcance en los 50 metros anteriores Van den Hoogenband se encontró de nuevo una distancia que ya iba a ser insalvable.
Phelps apretó sabiendo que Van den Hoogenband es más rápido que él, y esa presión fue la que le hizo rebajar la histórica marca de Thorpe, precisamente en el país de éste y en el que el oceánico es un héroe.
En 110 pruebas disputadas no se había recortado ningún récord mundial en Melbourne y en dos, ésta y la de 100 metros espalda femeninos, cayeron dos de forma consecutiva, ya que la estadounidense Natalie Coughlin pudo con su propia mejor marca en esa distancia.
Luego vendrían tres más y dos de los campeonatos. El segundo el de Coughlin en los 100 espalda; más tarde el de Peirsol; el de los campeonatos de la estadounidense Kate Ziegler en los 1,500 libre; el de Pellegrini en las semifinales de los 200 libre; y el de los campeonatos de la australiana Leisel Jones en los 100 braza.
Coughlin pudo con la estrella de la natación francesa Laure Manaudou y rebajó su mejor marca mundial con 59.44 para batir el 59.58 que tenía desde agosto de 2002 en un registro establecido en Fort Lauderdale, en los Estados Unidos.
Peirsol batió el récord del mundo con 52.98 que él mismo tenía en 53.17, logrado en Indianápolis, en los Estados Unidos, en 2005, y se convierte en el primero que baja de los 53 segundos en esta distancia.
Si en tres días de competición no se había batido ninguna mejor marca mundial, hoy iban a caer cuatro. Todavía estaba por llegar la de Pellegrini. La más sorprendente por ser en unas semifinales y porque no estaba entre las tres mejores de las series previas.
La italiana se impuso en su semifinal de los 200 metros libre con un crono de 1:56.47 por delante de la alemana Annika Lurz, con 1.56.67. El anterior récord del mundo estaba en poder de la germana Franziska van Almsick, con 1:56.64, desde los campeonatos de Europa de 2002.