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Sexto título de bateo para Osmani Urrutia


La Habana / PL
El tunero Osmani Urrutia, participante en el I Clásico Mundial de Béisbol, amaneció ayer como dueño de su sexto título de bateo en las lides cubanas.
Urrutia terminó con average de .371, un punto por delante del avileño Isaac Martínez y tres por encima del pinero Michel Enríquez, sus más cercanos perseguidores.
El fornido jardinero, de 31 años de edad, logró su primer campeonato de bateo en 2001, cuando en la XL serie promedió .431, en el inicio de una cadena de cinco coronas consecutivas, las primeras cuatro por encima de los .400.
En 2002, Urrutia, campeón olímpico en Atenas 2004, finalizó con .408, también líder, y una campaña después llegó hasta .421.
Al finalizar el XLIII Campeonato, en 2004, el internacional tunero dejó sus números en .469, el promedio más alto conseguido por bateador algunos en este tipo de torneo.
La marca anterior pertenecía a Pedro Luis Rodríguez (La Habana) y Omar Linares (Pinar del Río), quienes batearon para .446 en la XXVII y XXXII serie, respectivamente.
Aún inconforme con sus números, el ahora bateador designado del equipo de Las Tunas volvió a adueñarse del título de bateo en 2005, durante la XLIV edición de estas lides, aunque un poco por debajo de los .400, con .385.
En la XLV Urrutia regresó a los .400, pero sus .425 fueron inferiores a los .447 del pinero Michel Enríquez.
Sus seis coronas de bateo dejan atrás las cinco conseguidas por Omar Linares, quien, a su vez, había desplazado a Wilfredo Sánchez, ganador en cuatro oportunidades.
El primer campeón de bateo en torneos cubanos fue Edwin Walters, quien en 1962, durante la campaña nacional, promedió .367, producto de 29 imparables en 79 turnos.
El primero en promediar .400 fue Omar Linares, entonces con el uniforme de Vegueros, quien en 1985, con bate de aluminio, bateó para .409, gracias a 108 hits en 264 oportunidades.
La marca de Linares duró hasta 1988, cuando el receptor habanero Pedro Luis Rodríguez la dejó en .446, un registro que alcanzó el propio Linares un lustro después.
Otros cubanos se alzaron con títulos de bateo en Cuba como promedios superiores a .400, entre ellos Héctor Olivera, Eduardo Paret y Javier Méndez, entre algunos otros, pero en las ya desaparecidas series selectivas o copas Revolución.