Deportes

Graduación de karatecas


Carlos Alfaro

En una gran ceremonia en la que estuvieron presentes los máximos dirigentes del karate internacional, la Federación Nicaragüense de Karate-Do promovió a 49 atletas que diariamente practican esta disciplina deportiva.
Entre tantas estrellas, Marlon Leytón fue quien más brilló, no sólo porque en el acto fue graduado como cinta negra en tercer dan, sino por su destacada actuación a lo largo de 2006, la que fue ratificada ayer por la Federación Nacional.
“Para mí es una doble satisfacción, porque no sólo es el premio de un esfuerzo y sacrificio sostenido a lo largo de un año, sino que se trata de mi crecimiento como karateca”, dijo Leytón.
El acto se realizó previo al inicio del Campeonato Centroamericano y del Caribe de Karate-Do, que se realizará a partir de mañana jueves en el gimnasio del Instituto Pedagógico La Salle.
El gran ausente en la ceremonia fue Emett Lang Valle, quien junto a Leytón fue graduado como cinta-negra en tercer dan, además que también fue uno de los más destacados el año pasado.
“Él no pudo estar con nosotros, pero estoy seguro que en cuanto no más aterrice al país, directamente vendrá a unirse al team nacional”, dijo su mamá, la diputada Tita Valle.
En el acto estuvo presente el español Faustino Soria, uno de los máximos representantes del karate a nivel mundial.
Él entregó a Emerson Velásquez, Presidente de la Federación, un pergamino que lo convierte en el nuevo cinta-negra cuarto dan, el único de nuestro país.
“Me siento muy feliz de estar aquí, entre ustedes, y realmente me sorprende el gran nivel de organización que tienen para este gran evento que cuesta una enormidad”, dijo Soria.
El presidente del evento, el diputado Edwin Castro, no desperdició la oportunidad para destacar que ante tanta representación extranjera de este deporte en Nicaragua, la graduación de algunos karatecas no debía ser considerada una “graduación sencilla y nacional”.
“Todos nos sentimos muy emocionados y creo que ésta realmente fue como una graduación a nivel centroamericano por tantas personas que nos han visitado. Seguro de que se trata de un acto inolvidable para todos los amantes del karate”, añadió Castro.
Este torneo tiene un costo de casi 900 mil córdobas y es sin dudas el más grandioso que se haya realizado en la historia de esta disciplina en Nicaragua.
“En un futuro muchos considerarán al señor Castro como el ‘padre del karate’ en Nicaragua”, dijo una de las personalidades internacionales de este deporte que visita Nicaragua.