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Gonzalo debe seguir probando


Xavier Araquistain

Tuve la oportunidad de ver lanzar a Gonzalo López desde muy chavalo y cuando fue firmado por una cifra récord todos creímos que sería el próximo big leaguer. Gonzalo posee todas las condiciones, estatura, buen físico, brazo potente, y le gustaba lanzar, además de jugar otras posiciones. Con los Bravos de Atlanta era cuestión de aprender nuevos lanzamientos, ganar experiencia y hacer válidos los pronósticos de que era realmente un buen prospecto.
Sabemos que las lesiones se le han presentado en el camino, pero a sus 23 años, Gonzalo sí está recuperado, debe seguir intentando continuar su carrera profesional. Lo que me extraña es que ahora señale que la gente lo tienen incómodo, porque mucho le preguntan sobre su carrera y ha asegurado que se ha visto obligado a decir que ya no está con los Bravos.
Creo en lo personal que cualquiera que sea el motivo de su estancamiento (pues no avanza en la organización) no es culpa de nadie más que de él. Señalo eso porque da la impresión de que López quiere encontrar culpables en quienes le preguntan sobre su carrera. Y lo raro del caso es él quien escoge o señala el tiempo en el cual debe reportarse (dijo septiembre de este año), cuando --en la misma nota periodística que le hicieron-- él revela que “lo están convenciendo” para que se vaya a Estados Unidos.
Gonzalo todavía es joven, pero debe analizar lo que va a decir. Ya no es un niño y creo que decirle a la gente de Atlanta que no se reporta en estos momentos porque ya es muy tarde, y que no lograría ponerse en condiciones, es sólo una pésima excusa. Todo profesional no debe ir a los entrenamientos con la mentalidad de llegar allí a apenas desperezarse. La gran mayoría de jugadores comienzan a entrenar en diciembre o enero en sus casas o en gimnasios privados, precisamente para no llegar a lesionarse al spring training.
Una cosa que Gonzalo no puede esconder es que se ha descuidado físicamente. Ha subido de peso, se le nota en los pómulos. Y no es utilizando uniforme súper flojos, casi ridículos (él los usaba ajustados todo el tiempo), que se va a esconder la gordura u obesidad. Se dice que una persona es obesa cuando tiene de extra el 50 por ciento de su peso normal. Su usted debe pesar 160 libras y anda por 240 usted --le guste o no-- es una persona obesa.
Tal vez por frustración de su lesión (la cual pudo haber sido causada por el excedente de peso y por indisciplina personal) Gonzalo se contradiga en sus declaraciones, pero la verdad es que debe intentar seguir sin poner él las reglas de juego. Si lo llaman debe obedecer. Y si no va es porque se siente desmotivado y quizás incapaz de dar el grado.
Todavía su nombre aparece en el roster de los Pelícanos de Playa Myrtle de Clase A fuerte o avanzada, en donde en 2006 apenas actuó en cuatro juegos, uno como abridor, y no tuvo decisión, con efectividad de 2.19. Si decide seguir debe olvidarse un buen rato de sus amistades y de sus paseos en su carro para concentrarse en continuar su carrera.