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Eto’o en 24 horas


El Barcelona ha cerrado el “caso Eto’o”, que explotó el martes durante una comparecencia del camerunés ante informadores, en apenas 24 horas, tiempo que han precisado los jugadores y el técnico Frank Rijkaard para aclarar las cosas y cerrar filas.
La solución ha sido tan rápida que ni siquiera han hecho falta sanciones ejemplares, aunque tanto Rijkaard como el capitán Carles Puyol han tenido que dar la cara para cerrar la herida.
Puyol ha sido el encargado de precisar una por una las declaraciones de Eto’o, que cargaron contra su entrenador, contra la estrella del equipo y contra el núcleo del vestuario al apuntar a una división entre ‘laportistas’ y ‘rosellistas’.
El portavoz de la plantilla explicó en el primero de los casos que al camerunés le molestaron unas manifestaciones de Ronaldinho, el mismo domingo tras el partido en el que el ‘pichichi’ de la pasada temporada se negó a jugar.
Ronaldinho, cuestionado por el asunto, pidió pensar siempre en el equipo y Samuel Eto’o reaccionó cargando contra el brasileño, algo que, según Carles Puyol, se ha solucionado cuando ambos han contrastado sus versiones.
Ese diálogo ha sido la clave para solventar esa crisis y también la que tenía como protagonista a Frank Rijkaard, al que Eto’o calificó de “mala persona”, aunque después el delantero se apuntó al juego de los malentendidos.
Eto’o ha explicado que su negativa a jugar ante el Racing se debió a que no había calentado tal y como exige la lesión de la que ahora sale.
Para confirmar que se aceptaba la versión del camerunés, Rijkaard compareció en sesión vespertina junto al secretario técnico, Aitor ‘Txiki’ Begiristain, ausente hasta ayer por el fallecimiento de un familiar.
Txiki explicó que el técnico holandés le había pedido que no sancionara a Samuel Eto’o y desde todos los estamentos se dio el mensaje de que este conflicto supondrá un paso cualitativo del equipo, que ha aprendido una lección que tenía pendiente, la de cómo gestionar una crisis.
Para certificar la cura, Ronaldinho y Eto’o se abrazaron en público por la mañana, mientras que Txiki Begiristain y Frank Rijkaard decidieron pasar por alto el desliz del camerunés.
El entrenamiento vespertino se suspendió por la entrega de los jugadores en la matinal y la siguiente sesión de trabajo se ha programado para este jueves, el primer día sin crisis tras la ‘bomba Eto’o’.