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Difícil que Padilla sea accionista


La semana anterior se comentó la posibilidad de que el lanzador chinandegano de las Grandes Ligas, Vicente Padilla, se convirtiera en propietario o accionista mayoritario del equipo de béisbol profesional Tigres de Chinandega.
Durante la conferencia de prensa en la que Padilla oficializó su fundación deportiva, el diestro ni aceptó ni rechazó la especie. Admitió que habían hablado algo al respecto, pero no había nada concreto.
Con quien había conversado era con el ingeniero Enrique Gasteazoro, Presidente de la directiva del conjunto Tigres de Chinandega, quien previamente había manifestado el interés de la sociedad de vender acciones, y obviamente había ofrecimientos para Vicente.
Aunque es tentadora la propuesta, existe una realidad que inhibe a Vicente de volverse accionista del equipo de su pueblo.
La Fundación Deportiva “Vicente Padilla” surge como un organismo no gubernamental sin fines de lucro. Es una acción de gran contenido social en pro del deporte nacional, y ya está en proceso de legalización ante el gobierno de la República.
Sin embargo, el equipo Tigres de Chinandega está inscrito como una Sociedad Mercantil, cuyo fin es el lucro. Siempre se busca una ganancia.
Ante ello, surge la siguiente interrogante: ¿hasta dónde es ético y factible que Vicente Padilla pueda estar involucrado en dos sociedades de distintas naturalezas jurídicas?
Por ser sin fines de lucro, la fundación deportiva de Padilla puede ser exonerada de impuestos por el fisco, en cambio, los Tigres del Chinandega es Sociedad Anónima, y el fisco le grava fuertes impuestos por su razón comercial. Produce ganancias o pérdidas y se benefician sólo sus accionistas.
¿Podrá Padilla estar manejando dos entidades de razones jurídicas diferentes?
Lo recomendable y lo más acertado es no aceptar tal ofrecimiento, debido a que incluso le podría traer consecuencias negativas a ese gran proyecto social iniciado por el pitcher de los Texas Rangers.