Deportes

¿Rocha al Salón de la Fama?


Martín Ruiz

Hoy a mediodía serán seleccionados los nuevos miembros para el Salón de la Fama del Deporte Nicaragüense.
El futbolista Livio Bendaña, el boxeador Adolfo Méndez, la atleta-pesista María Lourdes Ruiz, el pelotero Julio Cuarezma y el recién fallecido basquetbolista Clifford Scott serán valorados hoy por el Comité Elector por sus méritos y grandes aportes al país.
Pero la mayor sorpresa que se tiene es respecto a la categoría de Dirigentes. A propuesta del Comité Olímpico está el actual presidente, Julio Rocha López, para el Salón, y será interesante oír qué argumentos se debatirán.
Los que están en el Salón de la Fama en su mayoría son destacados deportistas, árbitros, entrenadores, dirigentes, que han dado todo por nuestro país, han defendido nuestra bandera en cualquier tipo de terreno. Se han merecido nuestro reconocimiento.
Siempre existen fallas. En el Salón de la Fama están algunos personajes que no lo merecen, y eso ha dado pie para protestas o burlas al intento por brindarles a futuras generaciones una muestra de lo que ha sido nuestro deporte, que, aunque imperfecto, ha presentado algunos valores estimables.
Para que un atleta sea elegible, existe un reglamento que cifra sobre el tiempo de actividad destacada, tiempo en la selección nacional, títulos nacionales e internacionales obtenidos, ser ejemplo para la juventud, además de un mínimo de cinco años de retiro.
En el caso de los dirigentes es distinto, su nominación está de acuerdo a sus aportes a la promoción y desarrollo del deporte, muchas veces de forma incondicional, sin esperar retribuciones.
Hay una lista de notables personalidades en el Salón de la Fama, los que no tienen discusión, como Francisco Rodríguez Caparro, Samuel Toruño, Eugenio Leytón, Santiago Juncadella, Julio Miranda Cortez, José Rodríguez Blen, Abraham Gora Beer, Sucre Frech Frech, Ponciano Lombillo, Chale Pereira Ocampo, José Wenceslao Mayorga, Edmundo Rocha Delgado, Carlos J. García, Edmundo Quintanilla. Cada uno ha puesto su grano de arena por el deporte en distintas épocas y por mucho tiempo.
¿Con sus apenas 20 años como dirigente, merece Rocha estar al lado de estas figuras?
¿Cuáles argumentos esgrimirán? ¿Presidente de la Uncaf, o su monarquía en el trono de Fenifut y el Comité Olímpico? El primero es rotativo, y en los otros están inhibidos los adversarios.

Si es por el CON, no hemos visto sus verdaderos aportes para el desarrollo de nuestros deportes. Solidaridad Olímpica, la ACNO y Odepa tienen sus propios programas de ayuda a sus miembros, y ahí estamos nosotros. Independientemente del presidente que esté, la ayuda viene.
Durante el mandato de Rocha en el CON han sucedido muchas cosas negativas, desde inhibir candidatos hasta colocar celadores armados en la casa del Comité Olímpico a la hora de elección, o elegir a puerta cerrada. Esa no es democracia.
Se gestionó el montaje de los Juegos Centroamericanos, pero todo se quedó en papeles y proyectos, porque la parte que correspondía al Comité Organizador, dominado por el CON, no se cumplió, pero sí tenían sueldo Rocha y Jaime Arellano.
El CON tomó parte en la elaboración de la Ley del Deporte, pero también fue el primero en protestar y descalificar cuando quedó mal parado en cuanto a las consideraciones de la misma para con ellos.
No puede tildarse de “logros” el llevar a las diferentes delegaciones a los eventos deportivos, es su obligación, y nunca se licitó pasajes con agencias de viaje, había convenio con una determinada.
Si es por el fútbol, Rocha crece pero a costa de la mediocridad de nuestro balompié. Hemos venido en picada, al punto de que los cuatro juegos de fogueo que se tenían proyectados para la Selección fueron descartados por malos manejos dirigenciales. No hay plata, dicen, pero la FIFA sigue enviando 250 mil dólares anuales, se recibe plata del Proyecto Gol, y por convenios con marcas deportivas.
Y con esas prebendas, todavía se armó pleito con los equipos de Primera División por los derechos de televisión. Tal fue el escándalo y mala diplomacia que ahora ya no se transmiten los juegos. El fútbol es el que pierde.
Ahora quieren que el Salón de la Fama le abra sus puertas a Rocha. Varios electores fundadores del Salón, que fueron jugadores de fútbol, rechazaron la propuesta de Julio Rocha Idiáquez porque sabían de su pobre nivel futbolístico y que no merecía estar ahí. Eso provocó que su hijo desde entonces decidiera que Fenifut no propusiera algún candidato… Pero en el año 2005 “El Negro” Julio entró al Salón como “dirigente” (¿?), y parece que ahora quieren congraciarse reuniendo a la familia.