Deportes

McGwire en duda


NUEVA YORK, Agencias

Cal Ripken está fijo. Tony Gwynn ya puede ir redactando su discurso. ¿Mark McGwire? Alto ahí.
El toletero que en 1998 protagonizó, junto a Sammy Sosa, un memorable duelo de jonrones podría recibir la factura por las sospechas de dopaje que han manchado su figura, tras retirarse del béisbol.
Todo hace indicar que a McGwire le aguarda una valoración negativa por parte de los integrantes de la Asociación de Redactores de Béisbol de Estados Unidos, que hoy dará a conocer el nombre de los nuevos miembros del Salón de la Fama.
En el caso de Ripken y Gwynn los méritos son impugnables. Jugadores que forman parte del club de los 3,000 hits y que militaron con el mismo club de principio a fin en sus carreras.
Pero la candidatura de McGwire, en su primer año de elegibilidad, no obtendría el 75% mínimo necesario en los resultados de la votación. Algo impensable si uno se remonta a 1998, cuando sus 70 jonrones eclipsaron la marca histórica para una sola temporada.
Su ingreso al templo de los inmortales en Cooperstown se daba por descontado ante la magnitud de sus proezas en la parte final de una carrera en la que jugó para los Atléticos de Oakland y para los Cardenales de San Luis.
Pero esa gesta se ha visto embarrada por las denuncias sobre consumo de esteroides, que han puesto en tela de juicio la validez del auge de jonrones de fines de la década pasada y principio de la actual.
McGwire tampoco respaldó su propia causa con su comparencia ante una comisión del Congreso en 2005, en la que reiteradamente empleó la frase: “No estoy aquí para hablar del pasado”.