Deportes

Scorpion se desintegra


Mariano López
Tradicionalmente los dirigentes de Fenifut han pregonado proteger y cuidar el espectáculo del fútbol a todos los niveles. Pero esa supuesta protección ha sido únicamente hacia el deporte como tal, y en algunos casos a los directivos de ciertos equipos de Primera División, pero hay poco o casi nada de resguardo hacia los jugadores, que en verdad son los protagonistas principales de esta película llamada fútbol.
Casi siempre la mayor parte de los equipos han quedado mal con sus jugadores en el aspecto económico, y éstos han apelado a la justicia y a la responsabilidad que como árbitro y garante del balompié tiene la federación; pero en la mayoría de los casos no encuentran ese respaldo, por lo que los directivos se salen con la suya y los jugadores continúan desprotegidos.
Eso se vio intensamente en el cierre del año 2006 en los equipos Deportivo Jalapa, Deportivo América, Walter Ferreti y Scorpion de Chinandega. Este último club perdió a su base principal de jugadores, ya que éstos están solicitando su libertad.
Tres de los jugadores más importantes de Scorpion han expresado su inconformidad y por este medio solicitan la intervención responsable de Fenifut, para que decida y les resuelva sus diferencias con la directiva chinandegana.
“Como chinandegano es un honor para mí defender los colores de la ciudad vistiendo el uniforme de Scorpion, pero la situación se ha extendido tanto que colmó mi paciencia, y no quiero seguir perteneciendo al equipo, debido al incumplimiento de pago por mi trabajo, que es de jugar de portero con el club. Existe un contrato en el que se establece que el club me pagaría tres mil córdobas mensuales, lo que no se ha cumplido de ninguna manera”, expone Marcos Landeros, portero Chinandegano.
“Mi malestar con Scorpion y su presidente se debe a que sólo se me pagó la pretemporada y una parte del primer mes. Con semejante irresponsabilidad es difícil seguir así. Soy estudiante y con ese dinero subsidio mis estudios universitarios. Ahora el presidente del equipo argumenta que nosotros abandonamos al equipo y por lo tanto incumplimos. Sin salario no podía seguir. He querido conversar con el secretario, Ramón César, y me dice que no puede hacer nada por nosotros, que es responsabilidad de Luis Somarriba, porque es el presidente. Lo que más me interesa es mi baja, porque ya perdí la esperanza sobre el dinero“, informó Landeros.
El atacante Adrián Morales también reclama por su pago y su libertad. “Yo firmé contrato por cinco mil córdobas mensuales, sólo me han pagado la pretemporada y el 50 por ciento del primer mes del Torneo de Apertura. Lo que solicito a la federación y a la directiva del Scorpion es que se me pague lo que trabajé o, en su defecto, se me dé la baja, porque así no se puede seguir. Como jugador le cumplí al equipo, ahora quiero que ellos me cumplan a mí”, dijo Morales.
“El problema con el presidente de Scorpion es general, pero yo hablo por mí. Firmé con el club por cuatro mil córdobas mensuales y al igual que a mis compañeros se me pagó la pretemporada y tres mil del primer mes. Me parece que todo obrero es digno de su salario cuando ha cumplido y yo exijo al presidente del Scorpion todo mi pago y mi libertad. Ojalá la federación actúe y aplique bien la justicia porque creo que tenemos la razón”, comentó Rodbell Donaire
Ésta es la triste historia de muchos jugadores que militan en los equipos de Primera División, pero sólo estos tres se han atrevido a hacer públicos sus reclamos a los directivos.