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Con la frente en alto


SAN LUIS / ESPNdeportes
Por supuesto que aquí no hubo champagne, pero tampoco lágrimas.
Los Tigres de Detroit de 2006 se sienten como los orgullosos campeones de la Liga Americana y no como los perdedores de la Serie Mundial.
“No hay excusas. No jugamos para ganar la serie, pero aún así estamos orgullosos de la gran temporada y muy optimista del futuro de este equipo”, dijo el receptor puertorriqueño Iván Rodríguez.
Detroit fue derrotado en cinco partidos por los Cardenales de San Luis en la Serie Mundial, tras ganar siete partidos seguidos en la postemporada del viejo circuito y llegar al Clásico de Otoño como un súper favorito para alcanzar la corona.
Detroit no llegaba a la Serie Mundial desde 1984, cuando ganaron el cuarto campeonato de la franquicia.
“Primero, quiero felicitar a los Cardenales, ellos merecen esto”, dijo el manager Jim Leyland.
“Espero que nadie escriba que no somos un buen equipo, porque lo somos. Jugamos muy bien en la postemporada hasta la Serie Mundial. No tenemos excusas”, agregó Leyland.
Contra los Cardenales, los toleteros de los Tigres no lucieron tan fieros como en la serie regular y la postemporada interna de liga, bateando .199 y solamente tuvieron más de cinco hits en un partido.
El intermedista dominicano Plácido Polanco, quien bateó .529 y fue el Jugador Más Valioso en la final de la Americana contra Oakland, se fue en blanco en 17 turnos y solamente alcanzó la primera base en una ocasión.
El jardinero Curtis Granderson pegó dos hits en 21 turnos (.095), el venezolano Magglio Ordóñez se fue de 19-2 (.105), y Rodríguez de 19-3 (.158).
Solamente el torpedero venezolano Carlos Guillén (.352) y el inicialista Sean Casey (.529) batearon por encima de .300. Casey tuvo dos jonrones, dos dobles y cinco carreras empujadas.
Detroit llegó a la serie con una semana de descanso tras ganar siete partidos consecutivos, pero la inactividad pareció su peor enemigo, al cometer ocho errores, incluyendo cinco por parte de sus lanzadores.
Ocho de las 22 carreras permitidas por los Tigres fueron producto de errores.
“Fue mi culpa”, dijo Leyland acerca del fracaso defensivo de su equipo.
“Trabajamos en eso durante los entrenamientos, pero no lo hicimos en la semana que tuvimos libres. En la Liga Americana uno no está acostumbrado tanto a los toques de bolas y esas cosas”, dijo Leyland.
“Fuimos derrotados por un equipo que jugó mejor en el curso de la serie. No tenemos excusas”, dijo.
“Pasamos de 71 victorias en el 2005 a la Serie Mundial en el 2006. Pienso que eso tiene algún mérito. Y el talento que tiene este club garantiza que seremos buenos por mucho tiempo”, dijo Rodríguez, quien fue miembro de los Marlins de Florida de 2003 que derrotaron a los Yanquis de Nueva York en la Serie Mundial.