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Crece la expectativa


Martín Ruiz

El cuarto juego de la Serie Mundial de Béisbol entre Tigres de Detroit y Cardenales de San Luis fue cancelado por lluvia anoche, después de dos horas de espera, en el nuevo Busch Stadium de San Luis, haciendo crecer la expectativa por el desarrollo de la serie, que se jugará en cuatro días consecutivos.
El cuarto partido se jugará hoy jueves con los mismos abridores que iban a salir ayer, Jeremy Bonderman, por los Tigres, y Jeff Suplan, para los Cardenales, que tienen la ventaja de 2-1 al mejor de siete.
Los Cardenales ven suspendido un partido por tercera vez en la postemporada. Dos fueron contra los Mets de Nueva York, el del inicio de la serie y el quinto desafío, que ganaron los Cardenales 4x2 con Jeff Weaver en la colina.
Además de ver el funcionamiento de Jeremy Bonderman, quien tiene ahora 11 días de descanso, está la expectativa por el despertar de Plácido Polanco, Iván Rodríguez y Curtis Granderson, que en conjunto batean de 34-0 en la Serie.
“No hay nada que ocultar, hasta ahora no hemos bateado bien en la serie, y si lo no hacemos mejor los Cardenales se pondrán con la ventaja de 3-1”, declaró el manager de los Tigres, Jim Leyland, quien anunció movimientos en el line-up del equipo.
Polanco pasó de tercero a séptimo en el orden, mientras que Carlos Guillén pasó de quinto a tercero. El inicialista Sean Casey, que tiene de 9-3, pasó del séptimo al quinto puesto.
Los informes meteorológicos se cumplieron y el comienzo del cuarto partido de la Serie Mundial no pudo darse después que ambos equipos estuvieron esperando dos horas en los vestuarios del campo.
El quinto partido se realizará el viernes, eliminando el día de viaje si la serie se alarga al sexto, que se tendría que jugar en el Comerica Park de Detroit el sábado, y si hubiese un séptimo se mantendría la programación original del domingo.
Diecinueve juegos de Series Mundiales han sido cancelados por la lluvia desde 1903, pero sólo cuatro desde el Juego 6 de la Serie de 1981, entre los Yanquis y Dodgers. Es el primer partido que se pospone en un ‘Clásico de Otoño’ desde el 19 de octubre de 1996, cuando los Yanquis vencieron a los Bravos de Atlanta.