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Lloran los Yanquis


Carlos Alfaro

Lloran los Yanquis. Llora Nueva York.
No es para menos tantos lamentos. Su exclusión de la contienda por el título de las Grandes Ligas, se convierte en el mayor impacto de estos play-off. Los pronósticos fallaron. El equipo que muchos consideraron tan temible como aquellos “Mulos” de 1927, fueron convertidos en “polvo” por un pitcheo inesperado.
Los Tigres de Detroit fueron los creadores de la hazaña al vencerlos 8x3 en el cuarto juego de la Serie Divisional, completando una racha de tres victorias seguidas que dejó fuera a los Yanquis.
Antes de iniciar la serie, los comentarios de los expertos eran que los brazos de Justin Verlander y Jeremy Bonderman estaban cansados. Que Nate Robertson no iba poder solo ante esa ofensiva, y que las estadísticas reflejaban que todo estaba en contra del zurdo Kenny Rogers.
Los pronósticos fueron un desastre… Verlander se presentó al box con disparos de cien millas, Rogers lució magistral en la loma, y anoche en el último encuentro, Bonderman estuvo sublime durante 8.1 entradas de labor, incluso lanzó los primeros cinco inning perfectos.
Los Yanquis, equipo valorado esta temporada en 200 millones de dólares, fracasó nuevamente, y quizás, ésta sea la ocasión más dolorosa y vergonzosa que hayan tenido en los últimos seis años.
''Uno se aburre de estar dándole el crédito a los contrarios tras cada fracaso que sufres. Creo que es el momento de vernos al espejo y decirnos, fuimos una basura”, dijo Alex Rodríguez, quien actuó como octavo bate, no conectó hit en tres turnos y terminó con promedio de .071 en la serie.
Los Tigres tomaron la delantera con rally de tres en el segundo inning ante el abridor y perdedor Jaret Wright… Magglio Ordóñez abrió tanda con cuadrangular, y luego de base por bolas a Iván Rodríguez, Craig Monroe sacudió a Wright en ese mismo inning con otro vuelacercas para el 3x0.
En el cierre del tercero, el bateo felino volvió a sentirse por sencillo remolcador de Rodríguez que puso el encuentro 4x0… El marcador se amplió 7x0 en el quinto, cuando aparecieron cuatro hits, entre ellos un doble productor de Carlos Guillén, y se puso 8-o una entrada después por doble productor Sean Casey.
Los Yanquis fueron retirados perfectos por Bonderman en los primeros cinco inning, pero el embrujo culminó en el sexto con sencillo de Robinson Canó. Un inning más tarde, los “Mulos” anotaron su primera carrera en las piernas de Derek Jeter, quien anotó por batazo de escogencia de Hideki Matsui.
Fue en el noveno inning con dos outs, que Posada conectó jonrón con uno abordo, puso el score 8x3, pero los Yanquis quedaron cortos en su intento de rebelión y salieron cabizbajos y cuestionados por la pobre serie que tuvieron ante los Tigres.
La Serie de Campeonato de Liga Americana iniciará el martes con Detroit ante Oakland, siendo la primera vez que estos dos clubes se miden en Postemporada, desde 1972.