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Tablas en partida de la discordia


Moscú / EFE -El ruso Vladímir Krámnik y el búlgaro Vesselín Tópalov firmaron ayer tablas en la sexta partida del Campeonato del Mundo de Ajedrez que se disputa en Elista, capital de la república rusa de Kalmikia.
Tras un polémico receso de dos días, Krámnik consiguió de nuevo imponer su estrategia defensiva ante un desconocido Tópalov, incapaz de asumir la iniciativa durante los 31 movimientos de los que constó la partida.
De esta forma, Krámnik sigue dominando el torneo por 3.5 puntos frente a 2.5 puntos del campeón búlgaro.
Ésta es la tercera vez que ambos maestros firman tablas desde el inicio del torneo, cuyo ganador final debe sumar 6.5 puntos.
Por el momento, se desconoce cuándo se celebrará la séptima partida, en la que el ajedrecista ruso abrirá con blancas.
Tras cuatro días de agria polémica por las frecuentes visitas al baño del maestro ruso, el presidente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE), Kirsán Ilyumzhínov, consiguió arrancar, a última horas de la noche del domingo, un acuerdo para reanudar el torneo.
La sexta partida se inició con un marcador de 3-2 para Krámnik, que no compareció el viernes a la quinta, en señal de protesta.
La FIDE considera que el maestro ruso no llegó a presentar una protesta por escrito, por lo que refrendó la decisión de los jueces del torneo, que dictaminaron su derrota técnica y cedieron la victoria por incomparecencia al maestro búlgaro.
El equipo de Krámnik ha presentado un recurso por escrito para exigir la anulación de la quinta partida, mientras Tópalov ha advertido que se retirará del torneo si la FIDE revisa el resultado.
Además, un nuevo comité de apelación asumió hoy sus funciones, después de la dimisión de su predecesor, por las acusaciones de la delegación rusa de que sus miembros no eran neutrales y favorecían al búlgaro.
El escándalo estalló el jueves cuando Tópalov acusó a Krámnik de hacer trampas en el baño y dijo que no le daría la mano al principio y al final de cada partida, a lo que el ruso replicó que se retiraría si no se respetaba su privacidad.
La FIDE consiguió anoche un acuerdo por el que ambos ajedrecistas dispondrán de un baño personal, a cambio de que cada equipo pueda inspeccionar previamente el de su rival.
Curiosamente, este campeonato unificado parecía destinado a superar, de una vez por todas, el cisma protagonizado en 1993 por Gari Kaspárov, gran dominador del ajedrez entre 1985 y 2000.
El torneo se disputa al mejor de doce partidas, con dos horas para los primeros 40 movimientos, una hora para los 20 siguientes y, en caso de ser necesario, una "prórroga" de quince minutos con 30 segundos para cada jugada.