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Extraordinario

Vence a los Orioles lanzándoles sin hit ni carrera en cinco innings

Martín Ruiz

Para su segunda apertura en Grandes Ligas ansiábamos ver a Devern Hansack realizar un mejor trabajo que en su primera aparición. Se quería una apertura de calidad que le significara su permanencia en las Mayores como uno de los pitcheres titulares de los Medias Rojas de Boston para la próxima temporada. Pero Devern se excedió, tiró como un veterano y brilló intensamente entre la nubosidad que había en Boston.
Pese a que el inicio del juego se retrasó por lluvia en el Fenway Park, eso no enfrió los ánimos del nica, que estaba dispuesto a demostrar que es un big leaguer de verdad. Y la prueba estuvo cinco innings después, en que dejó sin hit ni carrera a los Orioles de Baltimore, mientras recibía el respaldo de tres jonrones para ganar su primer juego en las Mayores 9x0.
En su segunda apertura Hansack se convirtió en el noveno lanzador de la Liga Americana que lanza completo sin hit ni carrera en un desafío de menos de nueve innings.
Sin embargo, la hazaña no será reconocida como un “no hitter”, porque en septiembre de 1991 un comité dirigido por el comisionado Fay Vincent cambió las reglas para la acreditación de un “no hitter”, y ahora sólo son válidos aquellos de nueve entradas. Esa decisión provocó que alrededor de 50 partidos de 5 a menos de 9 entradas fueran sacados de la lista.
Ignoramos qué más hubiera hecho Hansack si el juego se ha reanudado, si hubieran enviado a un relevista o si alguien rompía el embrujo. Pero lo cierto es que la hazaña quedó plasmada en el cierre de temporada, a la que él le puso el sello de oro.
Aunque fue el primer lanzador nica que perdió en su debut en las Grandes Ligas, Devern ganó en su segunda aparición y con un juego sin hit ni carrera, que aunque fueron cinco innings, es extraordinario. Está lejos de lo que hizo el venezolano Wilson Álvarez, que tras debutar como relevista, en su segunda aparición, que fue su primera apertura, le lanzó “no hitter” también a los Orioles en 1991.
Devern (1-1, 2.70) nuevamente manejó distintas velocidades en sus envíos, y utilizó todo su repertorio, logrando mejores resultados con sus sliders. Fue el dueño del juego, al punto de ser considerado junto con Mike Lowell las figuras del partido.
En el primer inning Devern dominó a Brian Roberts en rola a tercera, ponchó a Corey Patterson y Melvin Mora elevó al left. En tanto Mike Lowell (20) le daba ventaja 3x0 por jonrón con dos Trot Nixon y Mark Loretta a bordo.
Para el segundo episodio Miguel Tejada vio pasar el tercer strike, le dio la base a Fernando Tatis, pero obligó a Chris Gómez a batear al short para doble play. El tercer inning lo sacó rapidísimo con seis envíos: David Newhan roleteó a primera, Brandon Fahey a segunda y Raúl Chávez elevó al right.
Boston lo respaldó con cuatro carreras, una remolcada por boleto a Carlos Peña con casa llena y doble de Gabe Kapler que produjo tres. La lluvia amenazaba nuevamente.
Para el cuarto episodio Hansack le ganó el duelo de 9 lanzamientos a Brian Roberts y lo ponchó, también ponchó a Corey Patterson y dominó a Melvin Mora con fly a la inicial. Mark Loretta (5) jonroneó en el cuarto inning y puso el juego 8x0.
El quinto inning también fue por la vía rápida para Hansack. Miguel Tejada y Fernando Tatis se poncharon ante sliders y Chris Gómez elevó al bosque central. Y para el cierre del episodio jonroneó Eric Hinske (13).
Hansack enfrentó a 15 bateadores oficialmente, realizó 61 lanzamientos, 42 strikes. 35,826 aficionados llegaron al estadio para ver a sus figuras, en especial a David Ortiz y despedir a Trot Nixon, pero el show se lo llevó Hansack con su labor monticular.